La bancarrota de Londres y Wall Street acelera el impulso hacia la guerra global

15 de enero de 2015

15 de enero de 2015 — Lyndon LaRouche advirtió este miércoles 14 que la crisis de guerra en escalada en torno a Ucrania, que tiene a Rusia como blanco, se origina en la desesperación de Londres y Wall Street ante su inminente bancarrota total. Esta desesperación se expresó de nuevo el miércoles 14 cuando Wall Street impuso la aprobación del proyecto de ley HR 37, otra medida para eliminar las regulaciones sobre la burbuja de los derivados financieros. El proyecto había sido derrotado la semana pasada, y el liderato republicano de Wall Street en el Congreso volvió a introducir el proyecto con nuevo empaque de procedimiento para que se votara de nuevo, pero ahora solo necesitaba una mayoría simple (a diferencia de la vez anterior que necesitaba dos tercios) que los republicanos aportaron.

Es patente que saben que toda la burbuja financiera transatlántica está al borde del estallido y no pueden esperar un lapso decente para imponer nuevas garantías de rescate financiero. Eso es inconstitucional y criminal.

Son los mismos factores que están en juego en el sabotaje permanente a cualquier solución al conflicto de Ucrania que pueda reducir esta escalada de provocaciones para lanzar una guerra general contra Rusia. LaRouche advirtió que las fuerzas neonazis de Ucrania son alentadas y respaldadas por los círculos de ideas afines en partes de Europa occidental, como en Alemania. La propaganda que vomitan los medios informativos alemanes pregonan la misma línea neonazi que difundió el primer ministro ucraniano Yatsenyuk durante su visita a Berlín la semana pasada.

No se equivoquen, advirtió LaRouche. "Los títeres voceros de Londres y Wall Street están empujando al mundo hacia una Tercera Guerra Mundial y una posible extinción termonuclear. Están utilizando las provocaciones contra Rusia y el impulso hacia la guerra para desviar la atención y esconder la verdad sobre su bancarrota total. Han quedado devastados millones de ciudadanos inocentes a nombre de esta oligarquía de Wall Street y Londres, y se les debería liberar de su miseria mediante una reorganización de bancarrota ordenada, comenzando con la ley Glass-Steagall", exigió LaRouche.

LaRouche señaló que debe haber un recurso en contra de estos criminales de Londres y Wall Street, y aseguró que en la próxima conferencia del Instituto Schiller en Nueva York este sábado 17 sería una ocasión importante para lanzar ese recurso.

Hay otras fuerzas que se están alineando contra el impulso bélico de Londres y Wall Street, como se refleja en la marcha de cuatro millones de personas en Francia luego de los ataques terroristas en París de la semana pasada. Francia se ha negado a caer en la trampa de Londres y a responder a la guerra asimétrica con un asalto mayor en contra de su propia población, a diferencia de Angela Merkel de Alemania, que sí lo ha hecho.

Por otra parte, ha continuado la difusión y cobertura muy seria sobre el papel de los saudíes en el terrorismo global, luego de la conferencia de prensa que dio en el Capitolio el ex senador Bob Graham, los representantes Walter Jones y Stephen Lynch, junto con representantes de las familias del 11-S que encabeza Terry Strada. Asimismo, la videoconferencia de LaRouchePAC del pasado viernes 9, donde se detalló el factor anglo-saudí, se ha difundido de manera extraordinaria, tanto en la versión en inglés como la versión al español que ha recibido más de 8,000 visitas a la página de YouTube. En los últimos dos días, hubo una cobertura excelente de la conferencia de prensa y el papel de los saudíes en portales electrónicos informativos como Daily Beast, Zerohedge, en la cadena informativa rusa Russia Today, y en el diario chino en inglés Global Times.

El aparato anglo-saudí está en el mismo centro de la arremetida belicista contra Rusia. El desplome deliberado del precio mundial del petróleo por debajo del nivel de equilibrio en el costo de producción, apunta a Rusia directamente y la dirigencia en Moscú, con Putin a la cabeza, es bien conciente de que son el objetivo de Londres, Riad y de la Casa Blanca de Obama.