La zona del euro al borde de la desintegración

20 de enero de 2015

20 de enero de 2015 — Con el hundimiento del euro y los pedazos de vidrios rotos de la "escapada" de Suiza volando en todas direcciones, la quebrada zona del euro se encamina ahora al lanzamiento de una Emisión Cuantitativa (EC) enorme y después a la demanda de Grecia de anular parte de la deuda soberana por toda la Unión Europea (UE). En Europa cada vez crece más el apoyo a la propuesta de una conferencia sobre la deuda a nivel europeo hecha por el partido Syriza de Grecia, a la vez que Syriza va a la cabeza en las encuestas sobre las próximas elecciones este domingo en Grecia.

Las pérdidas en el sector financiero por las acciones del Banco Nacional de Suiza estuvieron en el orden de varios miles de millones, y siguen, según una reseña de Bloomberg del 19 de enero. Citigroup, el mayor corredor de divisas en el mundo perdió más de $150 millones de dólares; JPMorgan Chase, $120 millones; Deutsche Bank perdió $150 millones y Barclays unos $100 millones y así por el estilo. Los fondos compensatorios perdieron mucho más; pero lo que tuvo que haber choqueado a estos megabancos es el hecho de que en cada uno de los casos, las pérdidas por divisas y derivados con la maniobra de Suiza resultó en 5 a 6 veces el máximo "valor en peligro" que podrían perder en un día según los modelos matemáticos que habían hecho esos bancos. Ahora están observando muy de cerca a Dinamarca, Finlandia y otros miembros de la UE que no están en la zona del euro para ver quien es el siguiente en jalar la palanca.

Un artículo en el Guardian de Londres del 17 de enero informa que crece el apoyo a la propuesta de Syriza para realizar una conferencia europea sobre la deuda. El Guardian cita a Hans Werner Sinn en apoyo a la propuesta de Syriza; el grupo del Reino Unido, Jubilee Debt Campaign; Franco Caselli del LSE; y un "coro creciente de expertos". En Irlanda el ministro de Finanzas Andrew Noonan y el viceprimer ministro John Burton, apoyaron ambos la propuesta de Syriza la semana pasada.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, de visita en Irlanda, se opuso a Grecia en el tono más imperialista posible: "Una deuda es una deuda y es un contrato. El incumplimiento, reestructuración, cambio de los términos tiene consecuencias sobre los firmantes y la confianza en la firma" dijo la Madame.

El Banco Central Europeo (BCE), que a estas alturas todos creen desesperadamente que está a punto de comprar masivamente bonos del gobierno, está estrictamente opuesto a cualquier reducción de la deuda griega, y descartó que se usara la "EC" para comprar deuda de Grecia porque es de "baja calidad". El semanario alemán Spiegel del 16 de enero informa, sin mencionar la fuente, que el director del BCE Mario Draghi le dio un informe a la canciller alemana Angela Merkel y a su ministro de Finanzas Schauble el 14 de enero sobre su plan de EC a presentar en la reunión del Banco Central Europeo (BCE) el 22 de enero; "el plan prevé entre un 20% a un 25% de límite en las compras de deuda de cada país", excepto Grecia, por supuesto. Ese "límite" totaliza de 2 a 2.5 mil millones de euros.

Hans-Werner Sinn, director del Instituto de Investigaciones Económicas (Ifo, por sus siglas en alemán) de Alemania dijo en entrevista con la televisora CNBC del 19 de enero que esa EC iba a desatar exactamente el tipo de volatilidad "suiza" en los mercados, pero a escala mayor. Los bancos "van a estar felices de poder vender bonos del gobierno que ellos consideran que son parcialmente tóxicos, y van a tener una gran cantidad de efectivo. ¿Qué es lo que van a hacer? Principalmente van a tratar de sacarlo al exterior. Y ya empezaron a hacer eso, lo que se está viendo en Suiza" le dijo Sinn a CNBC. "Si queremos ayudarle a gobiernos que están en problemas, hagámoslo, pero que decidan los parlamentos no este organismo tecnócrata, el BCE".