La deuda griega es una estafa, igual que todo el sistema financiero transatlántico; húndelo, para detener la guerra mundial

18 de febrero de 2015

La deuda griega es una estafa; todo el sistema financiero transatlántico es una estafa; húndelo, para detener la Tercera Guerra Mundial

18 de febrero de 2015 — Lyndon LaRouche lanzó hoy una iniciativa internacional, con centro en Manhattan, para exponer el fraude absoluto de la deuda que la Unión Europea y los bancos del imperio británico le atribuye a Grecia. Esa deuda se ha utilizado como chantaje para tratar de aporrear a Grecia —y luego, a toda Europa— para que se suicide imponiendo la austeridad genocida de los banqueros, una y otra vez.

"La deuda griega, como tal, en su mayor parte no es deuda griega", declaró LaRouche. "La deuda que Alemania y otras naciones exigen que paguen, ¡es dinero que los griegos nunca obtuvieron! Así que los griegos no deben ese dinero. Eso fue una estafa, porque los griegos no incurrieron en esa deuda". Todo eso se le endilgó a Grecia mediante una serie de fraudes, dijo LaRouche, pero en realidad solo fue para pagar a los acreedores bancarios internacionales de Grecia, para encubrir una pirámide financiera gestionada por Goldman Sachs y otros depredadores financieros y para engrasar la maquinaria de los corruptos acuerdos de armas negociados por gobiernos griegos anteriores, como lo han documentado miembros del actual gobierno griego.

Pero el caso griego no es una anomalía en el escenario mundial. Es un ejemplo clásico de lo que LaRouche y la EIR han calificado desde hace mucho tiempo como la "aritmética de los banqueros", un fraude mediante el cual se le ha endilgado a la mayoría de las naciones del planeta deudas en las que realmente nunca incurrieron, sostenida por una pirámide de especulación con derivados financieros y estafas financieras similares. Así es como llegamos a los $2 mil billones de dólares en derivados y otros dizque activos financieros en los libros de balances actualmente, para los cuales no hay manera concebible de pagar esa deuda.

El caso de Grecia constituye el mismo fraude que los fondos buitre pretenden perpetrar contra Argentina. Y es la misma estafa que operan a nivel mundial los bancos del narcotráfico y evasores de impuestos que forman el núcleo del imperio británico hoy en día. Uno de estos casos, tan solo el más notable, el del banco HSBC (antes llamado Hong Kong and Shanghai Banking Corporation, alias el banco central de Narcotráfico, SA alcanzó notoriedad recientemente por organizar esquemas de evasión de impuestos a nivel planetario para sus clientes acaudalados. Eso, por encima de las anteriores demostraciones en las audiencias del Senado de Estados Unidos de que el HSBC era el centro de un esquema de lavado de dinero por decenas de millones de dólares ensangrentados de los carteles narcotraficantes de México.

Pero el caso del HSBC es solo uno de tantos. Un denunciante que trabajaba en el UBS (Unión de Bancos de Suiza), como jefe de protocolo, Stephanie Gibaud, acaba de declarar que "la información sobre el HSBC es una copia de lo que yo viví en el UBS". Con precisión científica, señala que "tenemos que entender que estamos frente a una industria delictiva".

Esto es exactamente Wall Street y la City de Londres, y todo el sistema financiero transatlántico. Es una empresa criminal dispuesta a mantener la ilusión de solvencia de $2 mil billones de dólares en activos financieros, matando a naciones enteras y sus poblaciones, como pretenden hacer en Grecia. La bancarrota de su sistema financiero es también lo que los empuja a amenazar con una confrontación termonuclear a Rusia y a China, utilizando a Ucrania como pretexto, a fin de imponer su voluntad en el mundo.

La única esperanza que tiene el imperio británico de salir adelante, es que las naciones como Grecia y Rusia, cedan al chantaje y a las amenazas y acepten jugar de acuerdo a las amañadas reglas del juego, que según el imperio británico son las únicas reglas que existen. Pero si se rehúsan —como lo han hecho las naciones del BRICS, así como sus naciones aliadas como Grecia, Argentina y Egipto— y en vez de rendirse luchan para crear un sistema completamente nuevo basado en la emisión de crédito para el desarrollo, en vez de para la especulación, entonces se puede poner de rodillas al imperio financiero.

"Tenemos que difundir esto como el asunto principal en Estados Unidos", señaló LaRouche. "Se puede hundir a Wall Street en este caso. Si se hunde la estafa griega, se iniciará una explosión en reacción en cadena del sistema transatlántico internacional, como el sistema de Wall Street y cosas similares, los británicos y demás. Ellos son los que deben las deudas, no los griegos".

"Este asunto se tiene que poner de manera clara y rotunda en toda puerta dentro de Estados Unidos", señaló LaRouche. "Si quieres evitar la Tercera Guerra Mundial, eso es lo que tienes que hacer. Y si no lo haces, no estás considerando en serio una Tercera Guerra Mundial". Así que esta es la campaña nacional e internacional, concluyó LaRouche, y el centro está en la Ciudad de Nueva York. Le vamos a quitar Manhattan a Wall Street, y la vamos a regresar a los programas de Alexander Hamilton.