LaRouche: Debemos defender el gobierno de El-Sisi del asalto terrorista

18 de febrero de 2015

18 de febrero de 2015 — Lyndon LaRouche pidió total apoyo internacional para el gobierno egipcio del Presidente El-Sisi, frente a la creciente desestabilización yijadista. La última atrocidad fue la decapitación pública de 21 cristianos coptos egipcios, que fueron secuestrados en Libia, en donde buscaban empleo. La situación en el terreno en Libia ha degenerado aún más, y esto representa una amenaza para Egipto, que comparte frontera en el este de Libia. Además, los yijadistas han estado llevando a cabo intensos ataques terroristas en el norte de la Península del Sinaí dentro de Egipto y han jurado intensificar su campaña para derrocar al gobierno de El-Sisi.

Fuentes de Estados Unidos han confirmado que ahora hay una campaña coordinada para desestabilizar Egipto por parte de la Hermandad Musulmana, al-Qaeda y elementos afiliados con el Estado Islámico (EI) que operan en el este de Libia y en el Sinaí.

La frontera entre Egipto y Libia, es ahora una tierra de nadie en donde se mueven libremente los reclutadores yijadistas, junto con armas y fondos.

En respuesta a la decapitación, aviones militares egipcios así como también aviones de combate del gobierno libio reconocido internacionalmente, han estado atacando en los dos últimos días campamentos de entrenamiento del Estado Islámico (EI) y otros yijadistas relacionados en el este de Libia. Egipto convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para tratar la crisis libia. El gobierno reconocido de Libia opera desde Idlib en la coste este de Libia, ya que yijadistas de la coalición Alborada Libia controlan la capital, Trípoli. Derna, una ciudad costera al este de Libia, que ha sido la fortaleza de Ansar al-Shariah, el grupo responsable de asalto a las instalaciones diplomáticas de Estados Unidos en Bengasi el 11 de septiembre del 2012, es ahora un centro de actividad del Estado Islámico, lo que refleja la fusión entre las milicia yijadista libias con combatientes extranjeros.

LaRouche advirtió que a menos que haya un esfuerzo internacional concertado para derrotar la desestabilización dirigida en contra de Egipto, toda la región se va a convertir en otro caldero de una guerra generalizada. "Egipto es el ancla para cualquier estabilidad en la región" observó LaRouche. "Egipto está alineado con las naciones del BRICS, y está promoviendo proyectos de desarrollo significativos que beneficiarían a todos los egipcios. Se tiene que derrotar a los yijadistas".