Autoridades suizas allanan las oficinas del HSBC en Ginebra en investigación sobre "blanqueo de capitales agravado"

19 de febrero de 2015

19 de febrero de 2015 — Las autoridades suizas, encabezadas por el Procurador General Olivier Jornot y el fiscal Yves Bertossa, allanaron las oficinas en Ginebra del HSBC Banco Privado (Suisse) SA la mañana del miércoles 18, como parte de su investigación penal sobre "blanqueo de capitales agravado" por parte del banco y por "personas desconocidas", según informaron los diarios londinenses Guardian y el Telegraph y muchos otros medios internacionales.

"Buscando cualquier cosa y todo lo que podamos encontrar, documentos y archivos" dijeron los fiscales, y señalaron que la acción se produjo en respuesta a las recientes revelaciones de Swiss Leaks sobre las actividades ilegales del banco para facilitar la evasión fiscal a clientes acaudalados, entre otras cosas.

El allanamiento "parece que tomó al HSBC totalmente por sorpresa" informa el Financial Times de Londres.

Las noticias sobre el allanamiento se extendiendo por todo el globo, y el Evening Standard de Londres destacó que "el hecho de que el allanamiento haya sido sobre las acusaciones de lavado de dinero sucio va a provocar escalofríos en los bancos más grandes de Europa".

Esos escalofríos en verdad se sintieron en Londres en donde la agencia de Recaudación y Aduanas de Su Majestad (HMRC, por sus siglas en inglés) andan sacándole la vuelta a todos para defenderse de las acusaciones de que no le dio curso a la evidencia sobre las actividades ilegales del HSBC.

En Estados Unidos se especula ahora sobre si el allanamiento suizo y las revelaciones sobre el grado al que llega el comportamiento ilegal del HSBC pudiera llevar a que se reabra el caso en contra del HSBC por mover miles de millones de dólares de dinero de los carteles de las drogas de México por todo el sistema financiero de EU. En el 2012, la candidata de Obama a la Procuraduría General y el Departamento de Justicia le dieron una palmadita en la mano al HSBC por sus delitos, en la forma de una multa por $1,900 millones y un acuerdo para diferir enjuiciamientos (DPA). Como parte del acuerdo, el HSBC tuvo que aceptar una supervisión por cinco años sobre sus procedimientos contra el lavado de dinero, pero, según el Telegraph de ayer, dos años después, el funcionario del Departamento de Justicia que estaba encargado del monitoreo, Michael Kerchasky, no está muy impresionado con los esfuerzos del banco y se espera que dé a conocer un informe crítico del HSBC en su próxima revisión semestral que va a salir pronto.

Como lo destacó ayer la revista Fortune, cualquier evidencia que exista de que ha violado el acuerdo de diferimiento de juicio le podría causar al HSBC "perder su licencia más importante para realizar operaciones bancarias en Estados Unidos, destruyendo de la noche a la mañana su categoría de banco global".