Los "beneficios" de ser parte de la Unión Europea: puede vetar tus plantas nucleares

24 de febrero de 2015

24 de febrero de 2015 — En diciembre, Hungría le otorgó un contrato a la compañía nuclear de Rusia, Rosatom, para que diseñara, construyera y diera mantenimiento a dos nuevos reactores de energía nuclear de 1,200 MV en la población de Paks, 75 millas al sur de Budapest. La semana pasada, cuando fue a visitar a Hungría el Presidente ruso Vladimir Putin confirmó que Rusia iba a financiar el 80% del costo proyectado de la planta en 12 mil millones de euros. Pero la Unión Europea (UE) tiene poder de vetar el proyecto y ha iniciado dos "investigaciones" para sentar las bases para hacerlo. Aunque se supone que están investigando los aspectos técnicos y financieros del acuerdo y el problema sobre la "legalidad" en el otorgamiento del contrato sin otra oferta competitiva, esos no son los problemas que le "preocupan" a la Unión Europea.

Como observa el diario británico Financial Times, a los diplomáticos de la UE les preocupa que unos vínculos más estrechos con Moscú por cuestiones de energía pudiera "llevar a Hungría a resistirse a los intentos por intensificar las sanciones en contra de Rusia". Otro flanco que busca la Comisión como parte de su intento por destruir el acuerdo, son también los "subsidios estatales" para las plantas nucleares, los que de hecho, le posibilita a muchos países que nunca antes se habían podido "dar el lujo" de tener plantas nucleares, aprovechar ahora las ventajas de las políticas crediticias de Rusia. Estos proyectos respaldados por el Estado son considerados "anticompetitivos" y se describen como una posible violación de la "ley" de la UE. Este poder de veto sobre lo nuclear ha existido desde un principio. La mayoría de las naciones pertenecientes anteriormente a la Unión Soviética y el bloque del Este tuvieron que clausurar sus plantas de energía nuclear de la era soviética como condición para su ingreso como miembros de la Unión Europea.

El primer ministro Viktor Orban hasta ahora se ha mantenido firme. La semana pasada dijo que la política energética es un asunto soberano. "Vamos a tener un problema mayor... Yo espero que un conflicto en escalada". Un vocero del gobierno húngaro advirtió también que la política de Bruselas de crear un solo mercado energético interno de la UE era una amenaza a la soberanía de todos los estados miembros de la UE.