La estafa de la deuda de Grecia sigue en el centro de la crisis

24 de febrero de 2015

24 de febrero de 2015 — Luego del "éxito" de la reunión del Eurogrupo el 20 de febrero, según lo proclamaron los medios informativos de Londres y Wall Street, los precios del euro, del petróleo y de otros productos básicos y las tasas de interés de Estados Unidos, todos se vinieron abajo, en admisión de que nada se resolvió. Wall Street y Londres siguen en bancarrota y su estafa saqueadora con la dizque "deuda griega" sigue siendo impagable. Al rechazar las propuestas de reducir esta deuda ilegítima, rechazar las ofertas de los países del BRICS de unirse a los nuevos bancos de desarrollo internacionales y los proyectos de infraestructura, el sistema del euro se sigue desplomando.

Grecia había pospuesto por un día, para hoy 24 de febrero, la presentación de sus propuestas a las "instituciones europeas" para reformar y reactivar la economía de Grecia. Está claro de los informes obtenidos de contactos de la EIR y del economista James Galbraith (quien participó en la reunión de Bruselas del 20 de febrero como asesor del Ministerio de Finanzas de Grecia) que estas propuestas no tienen interés en la "extensión" del programa de rescate para la "deuda griega". El nuevo gobierno no quiere más de esta estafa; quiere formas de crédito que se puedan invertir en la infraestructura, capacidad productiva y reactivación económica de Grecia.

A pesar de toda la cobertura del noventa por ciento de la prensa a nivel internacional, Grecia no se comprometió con los términos del rescate de hace tres años del FMI-BCE-EFSF, ni pidió que se "extendiera" ese rescate.

Más bien, lo que está en juego aquí es una extensión por cuatro meses más del llamado Acuerdo Maestro de Facilidades de Ayuda Financiera (AMFASF), por medio del cual el Banco Central Europeo (BCE) ha estado sosteniendo a los bancos griegos con capitalización y préstamos de liquidez. Si esto terminara, Grecia se vería forzada a salirse del euro. Los bancos griegos pierden $3 mil millones de dólares a la semana en depósitos y no pueden sostener esto.

Galbraith también reveló, en entrevista del 22 de febrero con el diario La Repubblica de Italia, que la reunión del 20 de febrero estuvo muy dividida, especialmente entre los representantes de Alemania. El Ministro de Finanzas de Alemania Wolfgang Schauble hubiera forzado a Grecia para que se saliera inmediatamente de la Eurozona, eliminando la AMFASF. La canciller Angela Merkel intervino para que se lograra una "transigencia" en la reunión del 20 de febrero que se puede describir más bien como un "cese al fuego".

Por lo tanto, como dijo el primer ministro Alexis Tsipras, Grecia "ganó una batalla, o quizá solo una escaramuza, pero la guerra continúa" (contra los bancos de Wall Street y Londres y las instituciones imperiales). "Dentro de muy pronto se van a abrir nuevos frentes en España y después quizás en Irlanda, y después en Portugal... no es probable que el gobierno de Grecia se colapse o ceda".

El columnista financiero y agente de inteligencia británico del Daily Telegraph Ambrose Evans-Pritchard escribió el 23 de febrero que las propuestas griegas ya le habían llegado a los "tecnócratas" del Eurogrupo y "se toparon con reservas en el primer obstáculo... enfrentaron una recepción glacial". Evans-Pritchard claramente recibió filtraciones sobre todas las propuestas griegas de parte de uno de los "tecnócratas".

Así que la crisis del euro, toda la crisis trasatlántica de sistemas bancarios en quiebra, continua incesante. Al menos el Ministerio de Finanzas de Alemania parece estar comprometido a tomar la decisión fatídica inductora del crac de forzar la salida de Grecia del sistema del euro. Las reformas que va propuso ahora Grecia incluyen muchos pasos para reactivar la economía que los estafadores de la deuda de Wall Street han estado rechazando histéricamente.