Estados Unidos y la Unión Europea no se pueden dar el lujo de sancionar a Moscú

21 de marzo de 2014

21 de marzo de 2014 — Los países de occidente han invocado la supuesta inconstitucionalidad del referéndum que se realizó en Crimea para justificar las sanciones contra Moscú. Esto parece una farsa. Para empezar, la Constitución de Ucrania, que el referéndum supuestamente violó, fue suspendida por el gobierno títere que puso Victoria Nuland s en Kiev. Además, las sanciones económicas contra Moscú van a ocasionar serios daños a las ya dañadas economías de occidente.

La canciller alemana, Angela Merkel, se pasó del ridículo cuando declaró el 13 de marzo durante el debate en el parlamento alemán (Bundestag), que Alemania "solo" depende del gas ruso en 35% de su consumo de energía total. En realidad, eso constituye un 24% de todas las exportaciones de gas ruso. Más aún, en 2012 Alemania exportó a Rusia bienes por 38,000 millones de euros, mientras que importó 42,500 millones de euros.

El segundo socio comercial de Rusia en la Unión Europea (UE) es Italia, que en 2012 exportó 12,800 millones de euros e importó 23,600 millones de euros. Rusia es el mayor exportador de energía a Italia, con el 15% de sus importaciones de petróleo y 30% de sus importaciones de gas. Más aún, la compañía petrolera italiana ENI, es socia de Gazprom en la construcción del gasoducto del sur, que debe abastecer de gas a la UE directamente, sin tener que pasar por terceros países.

Francia es el tercer socio comercial de Rusia en la UE, con 9,100 millones de euros en exportaciones el 2012 y 11,900 millones en importaciones. La cooperación militar bilateral es también bastante amplia, con un contrato de 3,100 millones de euros en pertrechos navales. Todavía está programada para este mes la reunión del Consejo de Cooperación Franco-Ruso sobre seguridad en Moscú, y hasta ahora Francia ha dicho que "no habrá ningún cambio en la colaboración militar franco-rusa".

En el ámbito financiero, cualquier maniobra dirigida a confiscar o congelar activos financieros rusos de envergadura en el exterior se le revertiría de inmediato a los bancos occidentales, como lo reconoció el director del semanario británico Economist, Ed Lucas, hace algunas semanas. Según los datos del Banco de Pagos Internacionales, los bancos y fondos especulativos estadounidenses tienen una exposición de unos $75,000 millones de dólares con Rusia. Los bancos británicos, franceses y alemanes tienen $140,000 millones más, según informó el diario londinense Financial Times. Esta situación llevó a Jürgen Fitschen, del banco Deutsche Bank, a advertir que "debemos evitar una repetición de la Guerra Fría a todo costo", en una entrevista con la publicación alemana Wochenzeitung.

Como quiera que sea, las sanciones adoptadas el 17 de marzo por la UE no afectan a los principales actores económicos en Rusia. Sin embargo, la sola amenaza de las sanciones los días anteriores provocó una fuga de capitales masiva y ventas de bonos estatales en ambos lados. Las compañías rusas están sacando miles de millones de los bancos de occidente, en particular de Londres. Y desde el 1 de marzo se han vendido $105,000 millones en valores de la Tesorería de Estados Unidos, de la cuenta de la Reserva Federal en custodia para extranjeros, que probablemente se trata de propietarios rusos.

Al mismo tiempo, la misión del FMI en Ucrania le podría poner como condiciones para darle algún préstamo, que algunos bancos sean rescatados a costa de los tenedores de bonos de esos bancos, o sea mediante un "rescate interno" (bail-in).

Todo esto podría tener un enorme impacto financiero con efectos incalculables sobre el sistema financiero global que ya se está desintegrando.