La política genocida de Jerry Brown

6 de abril de 2015

6 de abril de 2015 – El gobernador de California, Jerry Brown, intervino este domingo 5 en el noticiero"This Week" de la cadena ABC, donde proclamó: "Y yo les puedo decir, desde California, que el cambio climático no es un fraude. Nosotros lo estamos enfrentando y es terriblemente serio".

En un artículo en el New York Times titulado "La sequía en California pone a prueba la historia de crecimiento sin fin", se cita a Jerry Brown diciendo: "Simplemente ya no puedes vivir de la manera en que has vivido siempre. Por más de 10,000 años vivió gente en California, pero el número de esas personas nunca fue mayor a los 300,000 o 400,000".

Si prevaleciera Jerry Brown y quienes piensan como él, incluyendo los del New York Times, entonces con seguridad la población de California y buena parte del resto de la humanidad estarían condenados.

La realidad es que la crisis en California no fue causada por la actividad humana. El cambio climático como lo concibe Jerry Brown es en verdad un fraude.

Como lo demostró Ben Deniston del equipo científico de LaRouchePAC en su "Memo for the next Prsident: New Perspecatives on the Western Water Crisis" (Memorando para el próximo presidente: Nuevas perspectivas sobre la crisis del agua en el oeste) hay que ubicar la causa de la crisis en California y otros lugares a nivel de factores solares, cósmicos y galácticos.

La verdadera crisis no consiste en un cambio climático provocado por la actividad humana, sino más bien la incapacidad de hacerle frente al cambio en el clima causado por factores solares, cósmicos y galácticos, producto de la inactividad humana, específicamente la supresión de la creatividad científica humana.

Que no se bañen, como propone Jerry Brown, no va a resolver el problema. Ni tampoco que haya baños en grupo, como pudiera estar inclinado a proponer Jerry Brown en un futuro inmediato.

Más bien, la solución radica en lo que le falta a Jerry Brown: creatividad.

En última instancia, la alternativa es crecer o morir. Si se adopta la política de Brown, entonces bien pudiera reducirse la población de California a los 300,000 o 400,000 en el corto plazo.

Pero la alternativa a esto es que, si dominamos los principios científicos, los principios keplerianos, podremos sacarle partido a los recursos hídricos lo que nos permitiría que una población creciente tuviera niveles de vida aún mejores a los que tienen actualmente, incluso en California.

Las dos fuentes de agua inmediatas identificadas por Ben Deniston en su memo, son la desalinización nuclear del agua de los océanos, a lo que se opone rotundamente Brown, y la modificación del clima con base en la ionización. Cualquiera que quiera evitar la extinción de la raza humana, debe enfrentarlo y tomarlo terriblemente en serio.