Los BRICS, conducidos por China, emprenden una revolución científica; hora de que EU se libere de su degeneración

1 de abril de 2015

Los BRICS, conducidos por China, emprenden una revolución científica; ya es hora de que Estados Unidos se libere de la cultura de la degeneración

1 de abril de 2015 – Esta semana marca el lanzamiento del Banco Asiático de Inversiones en infraestructura (BAII), con 46 naciones que firman como fundadoras de la iniciativa china, entre las cuales se cuentan a todas las naciones prominentes de Eurasia. Muchas de las naciones que se unan al BAII no son conscientes, comentó Lyndon LaRouche en una reunión con sus colegas este martes 31 de marzo, que China está en el proceso, junto con otras naciones del BRICS, de ponerle fin al sistema global del imperio, y más allá de esto, de superar todas las viejas ideas de soberanía para forjar una verdadera comunidad de principios, basada en los objetivos comunes de la humanidad.

Pero sobre todo, subrayó LaRouche, China encabeza una revolución científica, para elevar a la humanidad, para asumir la misión del gran científico del siglo 17, Johannes Kepler, quien adelantó la ciencia moderna, que se sustenta en los aportes del cardenal Nicolás de Cusa, al situar los descubrimientos creativos del hombre dentro del sistema solar como totalidad. Al revivir China el imperativo extraterrestre, mediante un avanzado programa espacial, está en efecto encabezando un nuevo Renacimiento global.

La verdadera ciencia, señaló LaRouche, completamente opuesto a las necedades reduccionistas, pragmáticas que pasan por ciencia matemática convencional hoy día, se trata de la capacidad creativa de la humanidad para pronosticar un futuro para el planeta, en el sistema solar, y al hacerlo, cambia el comportamiento de la humanidad. Solo el hombre, entre todas las criaturas vivientes, tiene la capacidad de inventar el futuro y hacerlo realidad mediante el descubrimiento científico.

Este es el desafío que han asumido las naciones del BRICS y China en particular.

LaRouche advirtió también que hay fuerzas lunáticas, desesperadas, que van a intentar destruir estas iniciativas valientes. Tienen que ser derrotadas. Eso significa, para empezar, que el Presidente Obama tiene que ser destituido del cargo ya, antes de que desate una guerra mundial para salvar a Wall Street y al imperio británico. Su política consiste en eliminar al 80 por ciento de la raza humana, en una sucesión de guerras perpetuas. Están intentando iniciar una guerra termonuclear "limitada" en el corazón de Eurasia, para detener el impulso del BRICS y destruir a Rusia y a China. LaRouche advirtió que estos lunáticos están tan desconectados de la realidad, y son tan incompetentes, que sus esfuerzos podrían muy bien llevar hasta la extinción de la humanidad.

Más allá de Obama, Wall Street y de Londres, Arabia Saudita e Israel son los instrumentos dementes del imperio, y deben ser destruidos también. Ninguna persona cuerda puede permitir que gente como Benjamin Netanyahu o el rey saudí Salman empiecen una guerra sinfín, todo a causa de la desesperación de Londres y de Wall Street para detener el nuevo paradigma de los BRICS, mediante el asesinato en masa, literalmente.

Mientras que la "gente práctica" rechaza la idea de que Obama sea destituido, o que se pueda derribar el poder de Wall Street, LaRouche recomendó que el punto de partida perfecto es el del gran poeta, historiador y científico William Shakespeare, para sanar de la enfermedad del pragmatismo y de los efectos de la cultura peor que banal que ha envuelto a la región transatlántica en todo el siglo 20. En todas sus historias y tragedias, Shakespeare identifica los logros y fracasos de la humanidad, siempre aportando un diagnóstico científico de los procesos culturales más profundos que mueven a las naciones y pueblos. "Shakespeare", señaló LaRouche, "fue mejor como científico que la mayoría de los científicos del siglo 20. El fue un maestro de la ciencia del comportamiento humano".

"No se puede derrotar una cultura malvada con una ética práctica", advirtió LaRouche. "La opinión popular es la fuerza destructiva malvada". En particular, LaRouche señaló a la familia Bush como una de las fuentes principales del mal en Estados Unidos en gran parte del siglo 20 y lo que va del siglo 21 hasta la fecha.

Arrancando de raíz la traición de Bush, destituyendo a Obama de su cargo ya, y suprimiendo las enfermedades saudí e israelí, podemos allanar el camino para que las naciones del BRICS inicien el tipo de renacimiento científico y cultural tan urgentemente necesario, para conducir a la humanidad fuera del curso suicida en el que se halla ahora.

Ese es el desafío del momento.