LaRouche advierte: Luego del acuerdo P5+1, ¿quién va a refrenar a los saudíes y a Netanyahu?

3 de abril de 2015

3 de abril de 2015 — Lyndon LaRouche advirtió que, luego de que se ha llegado a un acuerdo entre los seis países del grupo P5+1 e Irán, para garantizar que el programa nuclear iraní sea estrictamente pacífico, la gran interrogante que queda ahora es: ¿Quién va a refrenar tanto a Arabia Saudita como a Israel para impedir que saboteen el acuerdo y hagan estallar a toda la región? Israel es ya el único país en la región que cuenta con un arsenal de armas nucleares, y funcionarios de la monarquía saudí han dejado en claro que se preparan para conseguir armas nucleares de Pakistán, en la brevedad posible.

"Si nadie se prepara para poner bajo control a los saudíes", advirtió LaRouche, "todo el acuerdo va a estallar, literalmente. A menos que se sujete tanto a los saudíes como a los israelíes a restricciones muy estrechas, esto no va a funcionar".

LaRouche advierte que como resultado de las recientes elecciones israelíes, "el gobierno israelí está en manos de un idiota fanático en quien no se puede confiar en absoluto".

Una condición adicional para garantizar la seguridad genuina es la destitución del Presidente Obama de su cargo y el desmantelamiento de todo el aparato de la camarilla de Bush, agregó LaRouche.

"A menos que se haga frente a esta realidad, entre los saudíes y los israelíes, todo el acuerdo se puede anular".

"Se debe permitir que el sistema del BRICS tome el control de todo el proceso, para que haya alguna esperanza de éxito y de estabilidad", subrayó LaRouche. "Los principios centrales del nuevo paradigma del BRICS son opciones razonables para todos. Va a tomar un tiempo considerable", agregó LaRouche, "para lograr una paz duradera. Necesitamos una o dos décadas de productividad real, de desarrollo real. Eso significa el fin del sistema de Wall Street, bajo el cual se roba y aterroriza a la población".

Bajo los términos del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPA, por sus siglas en inglés) que se elaboró en Lausana, Suiza, luego de las pláticas que tomaron varios meses, Irán reducirá de manera significativa su enriquecimiento de uranio así como sus reservas del mismo, se sujetará a una inspección intensa de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por siglas en inglés), rediseñará el reactor de agua pesada de Arak, y convertirá las instalaciones de enriquecimiento de uranio que tienen en Fordow en un centro de investigación, pero ya no servirá para enriquecer uranio. A cambio de esto, Estados Unidos y la Unión Europea suspenderán las sanciones y se levantarán las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, pero bajo una nueva resolución que suscriba a la JCPA y se impondrán nuevas sanciones en caso de cualquier violación al mismo. La duración del acuerdo es de 15 años y algunas disposiciones se extienden hasta por 25 años.

LaRouche señaló en conclusión las funestas consecuencias que resultarían si se hace caso omiso de sus advertencias. "La alternativa es una guerra, una guerra general que rápidamente se convertiría en una guerra de aniquilación termonuclear. Esa es la verdad llana de la situación actual. No se trata del Golfo Pérsico ni del Medio Oriente. Y por supuesto no se trata de Irán. Se trata de una guerra contra Rusia y China.

Las fuerzas británicas y de Wall Street han orquestado lo que vemos en la locura saudí e israelí en este momento, y están dispuestos a desatar una guerra en el corazón de Eurasia, una guerra contra Rusia y China. Creen que esa guerra puede ser limitada, para eliminar una gran parte de la población de esa región que han elegido para asesinar en masa; pero en el mundo real, esas fantasías bélicas no funcionan realmente. Si prevalece, significa el tipo de guerra que puede eliminar a la humanidad".