"EU decepcionado de que todos los demás piensen que son idiotas" por lo de Venezuela

8 de abril de 2015

8 de abril de 2015 -– Este titular es el encabezado que publicó la cadena noticiosa Telesur el pasado sábado 4 de abril como parte de su cobertura de las declaraciones de la Subsecretaria de Estado de EU, Roberta Jacobson, capta muy bien la locura de Barak Obama y sus secuaces, quienes insultan y alejan a sus aliados y luego se muestran asombrados de que esas naciones voltearan para otro lado, hacia los BRICS por ejemplo, en busca de alternativas más cuerdas.

En un acto en el Instituto Brookings del 3 de abril, como anticipo de la próxima Cumbre de las Américas en Panamá del 9 al 11 de abril, la subsecretaria para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Roberta Jacobson dijo que estaba "desilusionada" de que tantas naciones iberoamericanas se hubieran unido en defensa de Venezuela, después de que Obama la clasificara ultrajantemente el 9 de marzo como una "grave amenaza a la seguridad nacional" de Estados Unidos y le impusiera sanciones a funcionarios del gobierno venezolano.

"Estoy desilusionada de que no hubiera habido más naciones que defendieran"las sanciones, dijo Jacobson, quejándose de que "el tono que están usando los dirigentes latinoamericanos sataniza a Estados Unidos, como si éste fuera el origen de los problemas de Venezuela, y hace más difícil para nosotros proceder pragmáticamente".

¿Pragmáticamente? Lo único que le ofrece Estados Unidos a Iberoamérica es la exigencia de que se sometan a las políticas genocidas de Londres y Wall Street que ya han matado a millones de personas.

Vean los comentarios de Jacobson sobre Argentina, cuyo modelo económico, dijo ella es "un modelo económico que no funciona" y "está en muy mala forma". Citando el informe reciente de la Oficina de la Representación Comercial de EU, se quejó de que el control de divisas en contra de la especulación de Argentina era "una barrera a la inversión privada".

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina publicó una respuesta mordaz el 4 de abril, donde reafirma la soberanía de la nación y destaca que Argentina adopta sus políticas con base en los intereses de su pueblo, no"buscando ser el mejor alumno de los Estados Unidos" como lo hizo el consentido del FMI, Carlos Menem en los 1990. En gran detalle, documenta los avances de la economía de Argentina a partir del 2003, con los crecientes niveles de vida, salarios y pensiones y el fortalecimiento de la red de seguridad social, a la vez que se fomentan las inversiones productivas y se reduce la carga de la deuda.

Contraste esto con el estado de la economía de Estados Unidos, dice el Ministerio de Relaciones Exteriores, caracterizada por el desempleo, el desplome de los salarios reales, una pobre distribución del ingreso y pobreza; una crisis que viene desde el crac del 2008 y "la feroz e irresponsable desregulación financiera ejecutada por las autoridades de EEUU, que dio lugar a una verdadera fiesta de la especulación que, como no podía ser de otro modo, derivó en una hecatombe económica a escala mundial" que "está lejos de ser superada". Quizá "antes de opinar sobre la realidad de otros países, los funcionarios de los EE.UU. deberían ocuparse y preocuparse por la realidad de millones de sus compatriotas que todavía pagan las consecuencias de la aplicación irrestricta de los preceptos del famoso Consenso de Washington que, como su nombre lo indica, no fue precisamente concebido en alguno de esos países latinoamericanos sobre los que las autoridades estadounidenses tanto gustan de opinar".