Wall Street ve el agua como el "nuevo petróleo". Y a ellos como "la siguiente Enron"

7 de abril de 2015

7 de abril de 2015 — Sin un programa intensivo encabezado por el gobierno para desarrollar nuevos recursos hídricos, Estados Unidos se convertirá pronto en víctima de las "finanzas de la escasez", en donde las instituciones de Wall Street especulan con el mercado mediante la manipulación de la escasez, obteniendo enormes ganancias y dejando tras de sí un páramo de ciudadanos empobrecidos y moribundos. El ejemplo más indicativo de esto es el horror de la desregulación de la electricidad "Enron" en California, en donde se permitió que las "fuerzas del mercado" reemplazaran un mercado eléctrico funcional y regulado, lo que permitió que las fuerzas de Wall Street manipularan el suministro, crearan una falsa escasez y forzaran a que se dispararan los costos de la electricidad para el consumidor. Los bancos se han estado preparando para este momento durante años.

Los grandes bancos de Wall Street e internacionales, los mismos bancos demasiado grades para quebrar, que serían divididos si se aprobara la separación bancaria con la nueva Glass-Steagall, han estado viendo la escasez de agua como su oportunidad dorada.

En el 2011, el economista principal de Citigroup, Willem Buiter, quien todavía ostenta esa posición, dijo que " muy pronto el mercado del agua va a ser un mercado más candente que el petrolero. Desde mi perspectiva, el agua como un tipo de activo se va a convertir eventualmente en la principal mercancía física más importante con base en un tipo de activo, eclipsando al petróleo, cobre, bienes agrícolas y metales preciosos".

El Citigroup recomienda a los propietarios de derechos de agua que vendan agua a las compañías de fracturación hidráulica en vez de a los granjeros, porque el agua para la fracturación hidráulica se puede vender hasta por $3,000 el acre-pie en vez de solo $50 el acre-pie para los agricultores.

El diario New York Times encabeza actualmente una manada de medios de comunicación grandes con artículos sobre California que evitan o atacan sistemáticamente la desalinización, la modificación climática o las transferencias de agua a grandes distancias. Su "análisis": Llevar a cabo más recortes, sembrar menos alimentos, y sostener menos población, es inevitable y "sabio".

El miedo mortal de los agentes de Wall Street es que la nación responda a ésta crisis como hizo exitosamente en el pasado, con inversiones masivas en infraestructura, disipando todas las oportunidades de "hacer dinero" con base en la escasez. El New York Times del 31 de marzo expone estas preocupaciones en un artículo titulado "Altos precios del agua, no la ingeniería, aliviará la inminente escasez de agua". Escrito por Scott Moore, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, el centro de la élite anglófila, alega vigorosamente en contra de inversiones en infraestructura, y a favor de soluciones "con base en el mercado". Después de describir la difícil situación de la ciudad más grande de Brasil, Sao Paulo, que muy pronto va a tener que enfrentar restricciones en el uso del agua a solo dos días por semana, Moore subraya que esto es resultado del cambio climático y de la "dependencia excesiva en las soluciones ingenieriles". Moore dice que con el fin de que Estados Unidos no cometa el mismo error, "necesita alejarse de las soluciones de ingeniera a favor de enfoques económicos". Los precios del agua simplemente "son demasiado bajos" alega, "lo que les da pocos incentivos a los usuarios para conservarla" o invertir en otras tecnologías de conservación de recursos. La solución: crear mercados del agua.

"Bajo un enfoque de mercado, los reguladores establecen un techo de la cantidad total de agua que se puede usar en una zona determinada. Se le concede el derecho de usar una cierta porción de esta cantidad a diferentes usuarios del agua, como granjeros y servicios. Los usuarios del agua que usan menos de la cantidad asignada pueden vender su superávit a otros usuarios del agua a cambio de una ganancia, lo que promovería el conservacionismo y las inversiones en tecnologías y procesos más eficientes en el uso del agua".

El plan de la compañía Enron para aplastar y apoderarse de toda la electricidad en California muestra que los usuarios no se la venden a "otros usuarios" caseros sino a las corredoras financieras como Enron, lo que crea caos en la infraestructura e hiperinflación en los precios para obtener la obtención de superganancias. Eso es lo que haría el "mercado nacional del agua" de Wall Street.

Aunque empezaron desde el inicio de este siglo, las "inversiones" de Wall Street se fueron hasta las nubles después del crac del 2007-2008. Los bancos y los fondos compensatorios, entre ellos los "sospechosos de siempre" como Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Citigroup, UBS, Deutsche Bank, Credit Suisse, Macquarie Bank, Barclays Bank y HSBC, junto con una multitud de de fondos compensatorios entre ellos el Grupo Blackstone y Allianz, han amasado cientos de miles de millones de dólares para "invertir" en agua y tierras, incluso en derechos de aguas subterráneas.

T. Boone Pickens posee los suficientes derechos de agua sobre el Acuífero Ogallala como para drenar aproximadamente 200,000 acre-pie (o 65 mil millones de galones de agua) al año.

No hay que dejar afuera de esta oportunidad fascista a la familia favorita de Wall Street, los Bush, quienes han adquirido una "cantidad asombrosamente grande" de terreno en la región de la "triple frontera" de Paraguay, en América del Sur, en donde hace frontera con Brasil y Argentina. En el 2006, la hija de George W., Jenna compró 298,840 acres, incluyendo los derechos de agua, cerca de la zona en donde su padre compró 200,000 acres el año anterior. No casualmente, las tierras compradas por la familia Gush "están sentadas no solo sobre uno de los acuíferos más grandes de América del Sur, sino del mundo entero, el Acuífero Guaraní, que corre por debajo de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay". Según el informe del 2012 de Jo-Shing Yang de Global Research, este acuífero "es más grande que Texas y California juntos".

El artículo completo de Jo-Shing Yangh sobre "Los nuevos barones del agua" con una larga lista de banqueros gangsters "inversionistas" en la sequía está disponible en inglés, en http://www.globalresearch.ca/the-new-water-barons-wall-street-mega-banks-are-buying-up-the-worlds-water/5383274