Genocidio por el agua

15 de abril de 2015

15 de abril de 2015 — La campaña del movimiento de LaRouche para aportar una solución científica a la sequía mortal y a la crisis autoimpuesta del agua que enfrenta California —al igual que el resto del planeta— ya ha producido un cambio dramático en la situación estratégica global.

"De repente nos encontramos con que el problema del agua tenía un aspecto realmente malvado", comentó Lyndon LaRouche en su discusión semanal con el Comité Político de LaRouche PAC este lunes 13. Hace menos de dos semanas desde que Ben Deniston presentó el fundamento científico positive para enfocar y resolver el problema, y ahora vemos una explosión de "voces satánicas" que hablan por el imperio británico. "Ahora vemos gente que sale a decir que no hay solución. Que hay que matar gente en masa. Están listos a perpetrar asesinato en masa. No hay diferencia entre lo que están hacienda y la operación de Adolfo Hitler. Y nos estamos encontrando con una operación hitleriana en la cuestión del uso y abastecimiento y acceso al agua", agregó LaRouche. "Esto no es algo nazistoide; es un verdadero contenido nazi... Estamos en una contienda por la humanidad y nosotros estamos del lado de la humanidad. Y el lado de Wall Street y sus compañeros de viaje están del lado nazi".

LaRouche explicó que se trata de un asunto global, no nacional o regional. Sudamérica está saturada del mismo problema. Vemos el mismo pensamiento idéntico nazi en Ucrania, donde nuestra amiga y líder política ucraniana, Natalia Vitrenko, enfrenta un hostigamiento y amenazas fascistas.

La verdad simple, científica, es que el agua está ahí, siempre y cuando desarrollemos la ciencia necesaria para dominar el ciclo del agua. Solo veamos a los océanos del planeta, para empezar. Como lo muestra Ben Deniston, el Sol evapora cantidades enormes de agua de los océanos todos los días, produciendo vapor de agua fresca en la atmósfera. Alrededor del 90% de eso cae de vuelta a los océanos como precipitación, pero solo el 10% cae en la tierra. Y hasta ahora, la humanidad solo ha contado con el 10% que cae en la tierra, de lo cual utiliza como un 9% a escala planetaria. Así que estamos utilizando menos de 1% del total de agua dulce que produce la biosfera, alimentada por el Sol, día tras día.

Pero si descubrimos los principios científicos solares y galácticos que gobiernan el ciclo planetario del agua, como demostró Deniston, si enfocamos el problema como lo hizo Kepler, eso abrirá las puertas a toda una nueva base de "recursos" para la humanidad. Porque al contrario de lo visión bestial del hombre que tiene el imperio británico, los recursos no son finitos; se definen y se aumentan mediante los adelantos científicos de la creatividad humana.

"El problema es que la oligarquía es incompetente, intrínsecamente", explicó LaRouche. "Lo que dicen, en efecto, es fraudulento. Por ejemplo, el problema en California es que las autoridades son incompetentes con relación al tema del agua, y sin embargo tienen el control de las opiniones y mentes de la población. Y utilizan este hecho para perpetrar un fraude genocida en contra del pueblo de California", añadió LaRouche.

Estados Unidos tiene que desterrar esa incompetencia científica, y unirse con China y las demás naciones del BRICS para ampliar el dominio del hombre sobre la Tierra, el sistema solar y más allá. "Estados Unidos, tal y como está gobernado actualmente", señaló LaRouche, "es un desastre, y dejará de existir incluso, si continúan estas políticas". La próxima Presidencia se tiene que forjar ahora, en torno al anuncio inminente de la candidatura presidencial de Martin O'Malley, para ocasionar ese cambio.