Lo que se necesita para combatir a Wall Street y al fascismo

16 de abril de 2015

17 de abril de 2015 – Hace dos semanas, cuando la sequía en el occidente de Estados Unidos amenazaba en convertirse en algo mortal, Ben Deniston, del Equipo Científico de LaRouchePAC, publicó su "Memorando al próximo Presiente: Nuevas perspectivas sobre la crisis de agua en el oeste", en donde demuestra que el agua está ahí, para resolver la crisis, siempre y cuando se movilice la creatividad humana para conseguirla. El título de su escrito deja en claro que este Presidente, Obama, tiene que ser destituido para llegar a la solución; y que tiene que intervenir la gran destreza de China para la infraestructura.

Pero, literalmente, mientras que circulaba el informe de Deniston con la solución a la crisis, el gobernador verde de California, Jerry Brown, se inclinó hacia la dirección de la austeridad fascista, con el decreto del 31 de marzo donde ordena recortar el uso del agua en un 25% en el estado. La austeridad ordenada por Wall Street y la City de Londres ya se había extendido por toda Europa desde el crac financiero, matando literalmente a decenas de miles en Grecia y otras naciones designadas como la "periferia europea"; ahora le toca el turno mortal a Estados Unidos.

La medida que ordenó Brown ya se convirtió en una amenaza a las compañías que prestan el servicio del agua que no hagan los recortes ordenados, pagarán mayores tarifas por el agua, multas elevadas, e incluso cortarles el agua por completo a sus usuarios. El servicio del agua ya se ha elevado en 20 a 30 veces lo que costaba hace unos cuantos años, lo cual ha dejado a quienes no cuentan con los recursos, a que se las arreglen sin el agua, y quizás sin alimentos.

En la movilización para confrontar esta austeridad con la ciencia, el dirigente de LPAC en California, Michael Steger, y activistas del movimiento, ya le dieron un sustito a uno de los esbirros de Brown, quien los amenazó con arrestarlos por desafiar la doctrina de la escasez de agua en el oeste.

Ahora, la cuestión es: ¿Cuántos tendrán el valor para dar esta pelea? Y ¿cuántos aceptarán tranquilamente la pérdida "inevitable" del agua y los alimentos que va a azotar a la población más pobre de California, y acelerará la tasa de mortalidad entre ellos?

La población allá ha sido intimidada para que no se opongan a esas medidas que van a aumentar la tasa de mortalidad. Lo que dicen las autoridades de California sobre el sistema del agua son puras mentiras. Y en sus efectos, es una mentira en apoyo de una política fascista que matará a la gente. Están adoptando medidas de genocidio contra la población de California. Se le debe calificar de crimen contra la humanidad.

Para defender a la población, hay que desafiar a los secuaces de Brown y de Wall Street y sacarlos de sus cargos, para que se pueda resolver esta crisis. El agua está ahí, y el trabajo de Ben Deniston lo demuestra.

En Ucrania, donde Rusia y las naciones del BRICS son el verdadero blanco de la misma política de austeridad de Wall Street y de Londres, cualquier observador puede ver desde lejos que los nazis se están apoderando del país, bajo la dirección de la Victoria Nuland del gobierno de Obama. EIR y el Instituto Schiller están defendiendo a la dirigente de esa nación, Natalia Vitrenko, sometida a una ola de amenazas y hostigamiento cuyo propósito es eliminarla. Lyndon LaRouche ha señalado a la Nuland como responsable directa de cualquier cosa que le suceda a manos de esos nazis, a la doctora Natalia Vitrenko, dirigente política que hace 25 años fue posible Presidenta de Ucrania.

Nosotros aceptamos el reto, de defender a la nación y a su población, en todas partes. Esto significa destruir a Wall Street y sacar a sus esbirros del gobierno.

Tenemos la alternativa creada por la alianza de las naciones en torno al BRICS, sus nuevos bancos de desarrollo internacional y sus políticas de progreso científico. Esto es lo que estamos presentando hoy de nuevo a los diplomáticos de la ONU en la Ciudad de Nueva York y a otras personas.

Tenemos que tener el valor para luchar por ello.