Nazis ucranianos consolidan su dictadura en Kiev

17 de abril de 2015

17 de abril de 2015 – En vísperas del 70 aniversario de la derrota del nazismo y del fascismo en Europa, por lo cual dieron sus vidas 27 millones de ciudadanos de la Unión Soviética, el parlamento ucraniano aprobó dos leyes el 9 de abril que pretenden reescribir la historia para legitimar a los nazis ucranianos y culpar a la Unión Soviética por la Segunda Guerra Mundial.

Una de esas leyes iguala al nazismo con el comunismo y prohíbe la exhibición de cualquier símbolo que el régimen considere "favorable a la Unión Soviética". La otra ley elogia a la Organización de Nacionalistas Ucranianos-Ejército Insurgente Ucraniano (OUN-UPA, por sus siglas en ucraniano) la organización de Stepan Bandera, el colaborador de los nazis en Ucrania antes y durante la Segunda Guerra Mundial, quienes combatieron al Ejército Rojo. La ley elogia a la OUN-UPA como "combatientes por la independencia del país" y le otorga a sus miembros un estatus social especial y otros beneficios.

El mismo día en que se aprobaron esas leyes, el Presidente ucraniano Petro Poroshenko dio un discurso durante un acto conmemorativo del fin de la Segunda Guerra Mundial en el cual intentó reescribir la historia para ajustarla a los fines políticos del régimen de Kiev (un discurso sin duda dictado desde Washington por la gente de Victoria Nuland) y declaró que "Hitler, junto con Stalin, iniciaron la sangrienta lucha de la Segunda Guerra Mundial, y luego trataron de dividir y separar a Europa".

La agencia noticiosa rusa Sputnik citó en su reseña del acto, a un ciudadano polaco, Mateusz Piskorski, que dirige el Centro Europeo de Análisis Geopolítico, quien señaló: "Las autoridades de Kiev están falsificando su identidad histórica, y citan abiertamente al neonazismo como una inspiración. Parece ser que Ucrania es el único país de Europa qu hace esto de una manera descarada, sin avergonzarse de su detestable pasado. El neonazismo se está convirtiendo en la nueva ideología del Estado en Ucrania".

Desafortunadamente, ni los gobiernos europeos ni los medios informativos, han informado sobre esto, mucho menos lo han denunciado. Sputnik destaca que se han colocado carteles y se han distribuido volantes por toda Ucrania donde se exhorta a la gente a que informe al Servicio de Seguridad Ucraniano (SBU, por sus siglas en ucraniano) sobre cualquier persona que apoye a Rusia o que se oponga al régimen de Kiev, y se acusa a estas personas de ser "separatistas". Aparentemente, la operación la prepararon activistas del grupo denominado Ukraine Crisis Media Center (UCMC, que es el nombre del portal electrónico del grupo, en inglés, aunque la información está traducida a varios idiomas, pero no al español) que es grupo favorito de los varios que creó la Subsecretaria de Estado de EU, Victoria Nuland, directamente financiado por la Fundación Nacional por la Democracia (del gobierno de EU) y por la propia embajada de EU en Kiev.

Por su cuenta, para confirmar la consolidación de la ideología neonazi en Ucrania, el jefe del SBU, Valentyn Nalyvaychenko, anunció el 1 de abril en una entrevista que el modelo de la agencia que dirige es precisamente la OUN-UPA, que colaboró con los nazis durante su invasión de la Unión Soviética. Desde hace mucho tiempo Nalyvaychenko está ligado a la organización Tridente Bandera (Tryzub), un componente central de las tropas de choque del Sector Derecha que perpetraron el golpe de Estado, Nalyvaychenko se jactó en una conferencia telefónica organizada por el Consejo Atlántico en mayo de 2014, de sus "intensos" intercambios de inteligencia y otro tipo de cooperación con sus "colegas estadounidenses".

Más aún, el colaborar de Nalyvaychenko, Dmytro Yarosh, quien dirige al siniestro grupo llamado Sector Derecha, amenazó de nuevo el 5 de abril en el periódico ucraniano Obozrevatel, desatar una "nueva Maidan", si Poroshenko no aplasta de manera suficiente a la población prorrusa. Como se ha informado, Yarosh acaba de ser nombrado asesor de las Fuerzas Armadas Ucranianas para coordinar la cooperación con sus tropas de choque "voluntarias" en el Este del país.