El FMI advierte ahora de un estallido, a causa de la EC que ha fomentado

20 de abril de 2015

21 de abril de 2015 — El columnista del diario británico Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard, está en Washington, DC, para la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, desde donde informó el miércoles 15 que el FMI publicó una terrible advertencia sobre un nuevo estallido financiero, a causa de las consecuencias hiperinflacionarias de la política de "Emisión Cuantitativa" (EC) de dinero de los bancos centrales, cosa que el propio FMI ha venido fomentando. El informe de Evans-Pritchard desde Washington empieza con una advertencia directa: "La ilusión de liquidez ha seducido a los mercados financieros en todo el mundo y ha generado algunos de los peores excesos que se han visto en Wall Street en los tiempos modernos, advirtió el Fondo Monetario Internacional. Los inversionistas piden dinero prestado para comprar acciones en el mercado de valores de Estados Unidos a un ritmo apasionado y están recurriendo al mismo tipo de ingeniería financiera que precedió las dos últimas crisis financieras".

Evans-Pritchard cita el Informe de Estabilidad Financiera Global, del FMI, el cual señala que "La deuda al margen como porcentaje de la capitalización del mercado sigue siendo más alta de lo que era durante la burbuja del mercado de valores de fines la década de 1990. El uso cada vez mayor de la deuda marginal ocurre en un ambiente de liquidez en declive".

Evans-Pritchard le añade sus propias advertencias fatalistas y pesimistas. Señala que "la proporción de deuda corporativa no financiera con relación a los activos base ha alcanzado 27%, mucho más alto de lo que era poco antes del crac de Lehman en 2008. Las emisiones de deudas de 'segundo nivel' que enfrentan una probable barrida en casos de incumplimiento están llegando a niveles récord otra vez". Advierte que "esto se está volviendo peligroso en cuanto que la Reserva Federal de Estados Unidos se prepara para elevar las tasas de interés, una medida que corre el riesgo de clavarse en los costos del endeudamiento global y puede causar que se acabe la liquidez casi de un día para otro".

Se refiere en particular a la industria petrolera como uno de los probables detonantes de un estallido global. Los préstamos a la industria petrolera y del gas en 2014, era el doble que durante el período anterior a la quiebra de Lehman Brothers, y ahora en 2014, el 45% de todos los bonos de la industria están calificados como chatarra. El sector tiene $3 billones (millones de millones) de dólares en deudas pendientes.

Evans-Pritchard señala también que el propio FMI se encuentra en posición precaria. El FMI "Ha sido el animador de la política monetaria excesivamente laza para prevenir la deflación mundial e impedir que la dinámica de la deuda se salga de control en Europa, Japón y Estados Unidos. No obstante, muchos de los riesgos que ahora surgen son un resultado directo de la emisión cuantitativa y las tasas de interés cero". Evans-Pritchard señala que en consecuencia, las compañías aseguradoras medianas con inversiones a 30 años enfrentan una barrida, debido a lo prolongado de la política de tasas de interés cero y hasta negativas.