Wall Street y Londres especulan contra el yuan chino, dice el FMI

27 de abril de 2015

27 de abril de 2015 – Lo que más destacaron los medios sobre el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se publicó el pasado 19 de abril, fue la advertencia que hace sobre la posibilidad de un estallido general de la deuda transatlántica en el caso de que Grecia deje el euro y caiga en un incumplimiento, o en caso de que la Reserva Federal de EU eleve las tasas de interés demasiado pronto o demasiado rápido. Pero el informe del FMI también incluye una admisión sumamente inusual e importante: Los bancos más grandes de Londres han estado realizado una operación especulativa de "acarreo de fondos" por millones de millones de dólares en China, violando las regulaciones monetarias del país y con la intención de manipular el tipo de cambio de su moneda, el yuan (renminbi). El "acarreo de fondos" consiste en tomar grandes cantidades prestadas a tasas de interés casi cero (como las de la "Emisión Cuantitativa" de la Reserva Federal de EU, o del Banco de Japón) e invertir en monedas extranjeras para recibir un rédito por encima del interés del préstamo, en este caso apostando contra el yuan chino.

El columnista del diario Telegraph de Londres, Ambrose Evans-Pritchard, escribió un comentario al respecto el pasado lunes 20 de abril, donde dice lo siguiente: "El endeudamiento en dólares fuera de Estados se ha disparado, de los $2 billones de dólares a los $9 billones durante los últimos 15 años [debido a la "Emisión Cuantitativa" del Banco de Japón y de la Reserva Federal]. La mitad de esto está concentrado en los mercados emergentes... Cuando menos $1.1 billones están en préstamos a compañías chinas, la mayor parte a través de Hong Kong, y con la intención de burlar las restricciones internas de China. Ahora ya es claro que muchos bancos e inversionistas han estado metidos en un "acarreo de fondos" con divisas, apostando —erróneamente, como resultó ahora— que el dólar se debilitaría frente al yuan".

Esto obviamente explicaría mucho del origen de las burbujas financieras en los bienes raíces y en las mercancías en la economía china. Pero lo que es más pertinente es que todos los gobiernos de la región transatlántica, en todas las reuniones del G-7 o del 6-20 durante todo este siglo, le han exigido a China implacablemente que deje que suba el valor del yuan, y luego esas exigencias las repiten miembros del Congreso de Estados Unidos y los parlamentos europeos, las cámaras de comercio y uno que otro sindicato.

Ahora resulta que todo este tiempo estos gobiernos, congresistas, parlamentarios y demás, andaban dando gritos a nombre de los especuladores de los bancos de Londres y Wall Street que vienen llevando a cabo esta especulación de acarreo de fondos, lo cual requería para sacar sus mega-ganancias que el yuan se revaluara. Bajo toda esa presión internacional, China permitió que el yuan subiera poco a poco, pero constantemente durante varios años.

Ahora el gobierno del Presidente Xi Jinping le puso alto a esa política desde 2014, a fin de hacer valer su política interna de control de divisas, a las que hace referencia Evans-Pritchard, en contra de las operaciones de los bancos de Londres en Hong Kong.

El resultado es que la especulación de Londres ya Wall Street recibió un revés, y los grandes bancos perdieron dinero. Y ahora algunos demócratas en el Congreso de Estados Unidos rechazan la estafa de la Asociación Transpacífica (TPP) de Obama, no tanto porque sea un ataque a Estados Unidos, sino porque no ataca a China lo suficiente. El caso más patético, por lo descarado, es el del senador Chuck Schumer, de Nueva York, quien dice que se opone al TPP, pero lo apoyaría si se le incluye un comentario que designe a China como un ¡"manipulador de la moneda"!

Senador, por favor, diga la verdad: Son sus "votantes" de Wall Street, quienes encabezados por sus homólogos de Londres, han estado manipulando la moneda china, además de manipular las tasas de interés internacionales, los mercados de divisas, el precio del oro, etc., etc. Eso se está acabando con el surgimiento de la nueva política de los BRICS, encabezados por China. Y no les queda más que tratar de provocar una guerra contra China y Rusia, de lo cual es parte el TPP de Obama.