Dos sistemas ante el mundo

30 de abril de 2015

30 de abril de 2015 — Helga Zepp-LaRouche, en medio de una semana extraordinaria en donde habló ante tres conferencias importantes sobre la "Nueva Ruta de la Seda" en Europa, empezó su presentación ante el Dialogo Cultural Empresarial en Baden-Baden el 25 de abril de la siguiente manera: "Desde el punto de vista estratégico, debemos tener en consideración dos sistemas completamente diferentes".

"Un sistema se basa en la expansión geopolítica, en el monetarismo, en la maximización de las ganancias de unos cuantos. Si este sistema prevaleciera, podría llevar a la extinción de la raza humana.

"Afortunadamente... ha surgido un sistema económico y financiero completamente diferente a partir de julio pasado, el cual ciertamente no es que no tenga sus problemas, pero que tiene una orientación totalmente diferente; y de hecho, se basa en el futuro y en la creatividad humana". Este es el sistema de las naciones aliadas al BRICS.

El otro es el sistema oligarca, dominado por los imperialistas financieros de la City de Londres, y amenaza con la despoblación global y la guerra termonuclear. Miren la situación en Yemen, el último brote de guerras genocidas respaldadas por el Presidente Obama en el Medio Oriente y el Norte de África, en donde la Cruz Roja informa que 12 de los 20 millones de yemeníes que están siendo bombardeados y están completamente bloqueados por Arabia Saudita, Catar y la Armada de Estados Unidos, no tienen "garantizados los alimentos" o simplemente carecen de alimentos en lo absoluto. La mayoría carece ahora de agua, que no se puede ni siquiera bombear por falta de combustible y electricidad. Esto, mientras muchos miles de personas se ahogan en el Mediterráneo tratando de escapar a Europa huyendo de las operaciones de terrorismo desatadas por las guerras de Obama y Cameron en Libia, Siria e Iraq.

Luego miren la respuesta a gran escala, casi instantánea y de cooperación plena de China e India (los BRICS) ante el terrible terremoto en Nepal, con despliegues combinados de grupos del ejército de ambas potencias del BRICS para la reconstrucción y la extraordinaria oferta india de $10 mil millones de dólares para la reconstrucción de la infraestructura en un país pequeño.

Comparen la Asociación Transpacífica (TPP) de Obama, (una estafa tan descarada de Wall Street que la oposición a esto se ha convertido en la piedra de toque en la próxima contienda por la candidatura presidencial en su propio partido) con la serie de verdaderos acuerdos comerciales entre China, los países del ASEAN y Corea del Sur durante los últimos diez años. Estos han resultado en un crecimiento extraordinario del comercio de bienes al interior de Asia en la última década.

O consideren el compromiso extraordinario del vicepresidente de Bolivia para que esa nación "produzca ideas, exporte ideas, cree una sociedad del conocimiento y de la ciencia". Bolivia ha avanzado de inmediato hacia la alianza del BRICS y goza de uno de los crecimientos económicos más rápidos en el continente.

Estamos combatiendo dos títeres fascistas del sistema oligarca, con centro en Londres, en los Estados Unidos: el Presidente Barack Obama y el gobernador de California Jerry Brown. "El camisa parda" de Brown enfrenta resistencia de municipalidades y compañías de todo California por su mandato de recorte obligatorio del 25% en el consumo de agua; ahora él le está solicitando al poder legislativo que multe a los residentes o empresarios con $10,000 diarios por no reducir su consumo de agua, cuando hay un océano lleno de agua en el litoral del estado. Cuando los organizadores de LaRouchePAC organizan abiertamente a los residentes para "encarcelar a este nazi", obtienen una respuesta dinámica de los californianos.

Obama cayó en una trampa con su "TPP" con la intención de atacar a China y el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura, que se ha convertido en un ataque a su propio partido a nombre de Wall Street. Hay una revuelta interna en contra de Obama y existen las fuerzas políticas en el planeta como un todo para derrotarlo. Ha llegado el momento de sacar de su cargo a éste títere de Londres.