Se trata de "ganar-ganar" vs. "matar-matar"

4 de may de 2015

4 de mayo de 2015 – Cuando el mundo tiene por delante semanas decisivas con relación a los esfuerzos desesperados del imperio británico para provocar un enfrentamiento con su fascismo económico y guerra termonuclear, el director gerente ejecutivo del Instituto de Finanzas Internacionales (IFI, también conocido como Grupo Ditchley, o simplemente "cartel de los banqueros"), Hung Tran, publicó una grave advertencia con relación al impacto que tendrá sobre la Eurozona si se saca a Grecia de la misma, que ocurrirá si le siguen insistiendo que su gobierno imponga medidas de austeridad imposibles. "Toda la cohesión de la alianza occidental quedará en entredicho" y podría derribar a todo el sistema financiero transatlántico en poco tiempo.

Tran está absolutamente correcto, comentó Lyndon LaRouche. Todo el sistema se puede venir abajo en cualquier momento, y Grecia podría ser el detonante. Pero no tiene que haber esa crisis, explicó LaRouche; ocurrirá solo si Europa continúa tratando de cometer un fraude en contra de sí misma, el fraude de los valores financieros asociados con la deuda griega y deudas similares. Ese fraude se multiplica con todo lo que está haciendo Wall Street.

Todo esto se puede cambiar con el retorno a las medidas de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt. La ley Glass-Steagall es la referencia para todo lo que se tiene que hacer y se tiene que presionar a su favor en Estados Unidos y poner todas nuestras fuerzas detrás de ello, dijo LaRouche. Martin O'Malley ya la hecho el tema central de su campaña por la postulación presidencial demócrata, y su misión, como lo ha planteado hasta ahora, es correcta y lo califica para la Presidencia. Esa restauración de la Glass-Steagall sería muy dolorosa para Wall Street, pero es exactamente lo que el país y el mundo necesita. Si O'Malley compite con esa política como posible candidato presidencial, aporta una solución global.

Pero no podemos simplemente esperar a ver si eso sucede, señaló LaRouche. Tenemos que actuar preventivamente, tanto con la Glass-Steagall como con las medidas relacionadas para resolver la dizque "crisis del agua", planteando el principio galáctico que ha elaborado y presentado el equipo de política científica de LaRouche. Ese principio físico universal galáctico es la causa del ciclo del agua, subrayo LaRouche, y no al revés. Tenemos que pensar no sobre la Tierra aquí y ahora, sino hacia afuera hacia la galaxia (cuando menos), para conceptualizar el proceso creativo universal que gobierna los acontecimientos planetarios meramente locales hoy día.

Como lo planteó LaRouche en una discusión con miembros de su asociación este domingo 3:

"No hay escasez de agua. En el planeta Tierra, ¡no hay escasez de agua! Porque la escasez de agua es una relación entre la fuerza superior, la galaxia, y la fuerza local, que es el planeta Tierra. El planeta Tierra es un subsidiario menor del sistema galáctico... Y todo lo que tenemos que hacer es pensar en la tecnología que tenemos que emplear para aprovechar lo que nos proporciona el sistema galáctico. Eso quiere decir muchas cosas y muchas conjeturas de mucha gente, en Estados Unidos y en otras partes, tienen que cambiar".

"Ahora bien, el problema es que tenemos que conseguir que la gente dentro de Estados Unidos en particular, abandone las directrices de la política actual del gobierno de Obama. En otras palabras, si quieren salvar a la civilización, tienen que sacar a Obama de Estados Unidos. Esa es la acción... Simplemente tenemos que cambiar la política de Estados Unidos y su relación con otras naciones en la región transatlántica. Tenemos que cambiar nuestra política para que cumpla los requisitos. Y se puede hacer. La cuestión es, ¿se hará? Y más al punto, ¿a nosotros, como nación, se nos permitirá tomar las medidas que son factibles para resolver este problema?"

Esa crisis, y esa solución a la mano, es el motivo por el cual los británicos y Obama quieren matar, matar, matar, señaló LaRouche. La gente no se da cuenta que Obama es solo un idiota peligroso. Están confundidos, porque exhibe los atributos del poder asociados a la Presidencia de Estados Unidos. Pero de ninguna manera es un intelectual; es un idiota, aunque un idiota peligroso.

La política de los británicos y Obama, de matar-matar (o, todos mueren) es su respuesta a la estrategia de China, de ganar-ganar (o, todos ganan). Se muestra en los asesinatos constantes de migrantes en el Mediterráneo, que son una consecuencia directa de la guerra y golpe de Estado que perpetró Obama en 2011 en Libia, lo cual no fue más que una secuela de la insurgencia chechena contra Rusia, fomentada por los británicos y el gobierno de Estados Unidos, cosa que denunció muy claramente LaRouche en su video de noviembre de 1999 "Tormenta sobre Asia". Ese caso checheno sigue siendo clave hoy día, como el eje del ascenso del terrorismo yihadista auspiciado por los británicos, como guerra substituta contra Rusia y contra el concepto civilizado del hombre más ampliamente.

La política de matar-matar se ve también en la última masacre brutal  de yazidis cometida por las bestias del EIIS, a quienes Obama puso en el poder en todo el norte de África y el sudoeste de Asia. Y esa política está dispuesta de tal modo que lanzar una guerra contra Rusia y China, desde Ucrania, en donde la misma pandilla que llevó al poder a los nazis de la Segunda Guerra Mundial (el imperio británico y los símiles de Prescott Bush) están empeñados en garantizar que nadie celebre hoy el 70 aniversario de la derrota de sus nazis, y mucho menos que esos mismos nazis sean parados en seco otra vez hoy.

Casi se puede escuchar a la reina murmurando con enfado: "¿Qué hay que celebrar?"