Piensa estratégicamente, piensa científicamente

13 de may de 2015

13 de mayo de 2015 – El revés que sufrió Obama con su plan de libre comercio del TPP en el Senado de Estados Unidos, a manos de "su" propio Partido Demócrata, significa un golpe tremendo para él. Lyndon LaRouche comentó que eso podría ser una verdadera ruptura que suelte la carga reprimida en su contra, dado qué tan deleznable se ha vuelto Obama. Ahora va cuesta abajo, y no hay manera en que pueda ganar; lo único que puede hacer es empeorar las cosas.

Por otra parte, el liderato de las naciones del BRICS piensa estratégicamente, señaló LaRouche, y avanza rápidamente para poner en pie una nueva arquitectura financiera internacional. La decisión de China de duplicar su inversión planeada en el proyecto conjunto con Rusia para construir 770 kilómetros de ferrovía de alta velocidad entre Moscú y Kazan, es indicativo de esa manera de pensar. De manera similar, la invitación que tendió Moscú a Grecia para que se una al Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS para que reciba crédito para proyectos de desarrollo, la cual se la transmitió personalmente el viceministro de Finanzas ruso Sergei Storchak al primer ministro Tsipras, incluye la invitación para que se reúna con los representantes del BRICS en el marco del próximo Foro Económico Internacional que se realizará en San Petesburgo a mediados de junio, el cual estará dedicado de manera significativa a difundir el proceso del BRICS en todo el mundo.

No es nada más que los programas del BRICS han entrado en una vía rápida, señaló LaRouche; es que en su diseño son estratégicos. Están diseñados para suplantar al sistema financiero transatlántico en bancarrota y su concomitante impulso hacia la guerra termonuclear.

Pero no esperen que el imperio británico se quede de brazos cruzados. Por ejemplo, tienen en la mira al gobierno brasileño de Dilma Rousseff, en lo que ellos esperan sea el eslabón débil de la cadena del BRICS. Rousseff fue la única mandataria del BRICS que no viajó a Moscú el 9 de mayo para la celebración del Día de la Victoria, a pesar de su deseo y su intención declarada de hacerlo, porque se encuentra bajo una enorme presión y amenazada por los británicos y su aparato dentro de Brasil. Rousseff tiene un poder limitado y está sujeta a más presión de la que puede soportar, comentó LaRouche, proveniente de la facción oligárquica de Brasil, que conocemos muy bien. Tienen un sistema sumamente regulado y la manera como tratan a los pobres de su país es realmente criminal.

Pero no se trata de un asunto brasileño. Es como lo que vimos recientemente en Baltimore, señaló LaRouche; es el mismo plan de la Confederación esclavista, una política dictada por el imperio británico. Es lo mismo que se ve en California con el gobernador Jerry Brown: una política de reducción de la población intencional. No se trata simplemente de una mala idea desacertada; es fanática, salvaje e intencional. Es genocidio, y se tiene que parar.

El origen del actual declive en Estados Unidos, al grado de que se toleren esas políticas inmorales, se puede trazar al comienzo del siglo 20. Fue entonces cuando Bertrand Russell y sus seguidores destruyeron la ciencia competente y la cultura clásica en toda la región transatlántica, incluyendo a Estados Unidos. Esa destrucción de la ciencia, y su sustitución por las meras matemáticas y la terquedad axiomática de que la economía es un juego bestial de suma cero, ha llevado al hundimiento de la economía física de Estados Unidos, con sus consecuencias implícitamente genocidas. Se perdió la ciencia, a pesar de la defensa que libró el único científico competente verdadero y promotor público del siglo 20, Albert Einstein, señaló LaRouche.

Ese es el programa de largo alcance que ahora se tiene que dar marcha atrás, concluyó LaRouche.