Senadores demócratas paran en seco la vía rápida del TPP de Obama

14 de may de 2015

13 de mayo de 2015 – Se reventó la represa. El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, se quedó chisporroteando chispas la tarde del martes porque "el Senado demócrata acaba de clausurar la oportunidad de debatir la principal prioridad económica del Presidente demócrata", porque "todos los senadores menos uno, del propio partido del Presidente, votaron en contra de la prioridad nacional número 1 del Presidente". Eso fue lo que dijo luego de que al Presidente Obama y a sus aliados republicanos les faltaron ocho votos de los 60 que necesitaban para abrir el debate para concederle a Obama la autoridad de la "vía rápida" para imponer lo que sería la última fase del imperio británico en el saqueo globalizado, la Asociación Transpacífica (TPP) y el acuerdo europeo similar.

Se sabía que la aprobación de la autorización en la Cámara de Representantes era dudosa; hasta no hace mucho tiempo, se consideraba que el Senado estaba "amarrado". Pero la creciente ola de aborrecimiento contra Wall Street y su títere Obama ha cambiado por completo el consenso.

Mucha gente en todas partes del mundo se ríen de escenas tales como la del perturbado republicano McConnell expresando su acuerdo con los recientes ataques sucios de Obama a los opositores al libre comercio dentro del Partido Demócrata; o cuando algún corresponsal de la Casa Blanca se burlan del secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest, como el corresponsal de ABC News, quien le pidió a Earnest que "nos podría recordar que significan las siglas de 'SNAFU' ", luego que Earnest dijo que el voto contra el libre comercio fue un "SNAFU de procedimiento". (Las siglas en inglés vienen de la frase "Something Normal All Fucked Up", o sea, "algo normal que se jodió todo").

El golpe a la ya destrozada aura de poder de Obama va a permitir una reunión ministerial sobre el TPP mucho más polémica, la cual está programada para el 26 de mayo, si es que ocurre. En contraste, no ha habido ningún problema similar en torno a los preparativos de la cumbre del BRICS en julio, en Ufa, Rusia, en donde el orden del día lo domina un programa de comercio y cooperación para el desarrollo muy diferente.

La oposición demócrata a la trampa de Wall Street se intensificó hasta el último momento del voto. Ese mismo día, la senadora por California, Barbara Boxer, se unió a sus colegas senadores y líderes sindicales que se mostraron furiosos ante las mentiras de Obama de que los congresistas pueden leer el tratado cuando quieran, luego de que la senadora Boxer relató las aventuras que pasó tratando de conseguir el texto. ("Dicen que es muy transparente. Nada más ven y dale una mirada... Luego el guardia dice, 'no puede tomar notas'. Yo le digo: '¿No puedo tomar notas?' 'Bueno, puede tomar notas, pero me las tiene que entregar, y yo las pongo en el archivo'. Así que le dije: 'Un momentito. Yo voy a tomar notas y luego usted me va a quitar mis notas y usted las va a poner en un archivo, y usted puede leer mis notas? No mientras viva' ").

El probable candidato presidencial demócrata, el ex gobernador de Maryland, Martin O'Malley, envió un correo electrónico masivo en donde pide a sus seguidores que "Digan al Congreso que pare el TPP", cuando se vote. La senadora Elizabeth Warren y la representante Rosa DeLauro salieron atacando al Presidente en un artículo editorial conjunto que publicaron en el diario Boston Globe el lunes 11, titulado "¿Quién está escribiendo el TPP?"

Luego el presidente de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM, por su sigla en inglés) Tom Buffenbarger emitió el martes 12 una declaración luego de que el Senado no pudo debatir la vía rápida, donde dice: "Hoy, los trabajadores estadounidenses enviaron un mensaje estruendoso a los promotores de la Asociación Transpacífica: Se acabaron los días en que nos cruzamos de brazos mientras que los acuerdos desastrosos de libre comercio se imponían en el congreso". La IAM está organizando en el Capitolio para que se rechace el TPP y se restablezca la ley Glass-Steagall, el paso decisivo que tiene que dar ahora el Congreso.