"Llegó la hora de la verdad": El gobierno de Grecia no pagará la deuda del "rescate"

19 de may de 2015

19 de mayo de 2015 — La enorme "línea roja" que Grecia no va a cruzar es que no pagará la deuda del rescate, por la cual no recibió nada, pues fue solo para rescatar a sus acreedores a costa de asumir una deuda por algo que nunca recibió. Por lo mismo, Grecia no quiere un tercer paquete de "ayuda" para pagar esa deuda vieja y seguir aumentando la deuda.

En una entrevista que se publicó en el portal electrónico oikonomia.gr, el ministro de Defensa de Grecia, Panos Kammenos, dejó en claro esta cuestión: "No es posible que el Estado griego pueda pagar a sus acreedores, y que no reciba lo que tiene derecho a recibir", señaló Kammenos, y subrayó que "la prioridad del país no es pagar a los acreedores, sino pagar el dinero necesario para que el Estado pueda funcionar sin inconvenientes. Los salarios y pensiones, la educación, la salud, la defensa. Eso es lo que haremos de ahora en adelante".

Sobre las negociaciones, Kammenos dijo que "Grecia seguirá haciendo sus esfuerzos para encontrar una solución en el marco del mandato y de las líneas rojas establecidas para no entregar la soberanía del país, y para no aceptar una alteración de la Constitución y de la democracia".

El principal economista del partido Syriza, y otros cuatro miembros del Comité Central del partido junto con el Secretariado Político (Yiannis Milios, Antonis Ntavanelos, Sophie Papadogianni, Panos Lambrou y George Sapounas, respectivamente) anunciaron que van a convocar una reunión abierta para hoy, a fin de analizar la necesidad de que Grecia se prepare para una ruptura con los acreedores, en vez de capitular a sus demandas.

En la declaración donde anuncian la reunión, señalan que "ha llegado el momento de la verdad. Los acreedores están presionando al gobierno para que firme un acuerdo que es una repetición del memorando neoliberal de privatizaciones, destrucción de la seguridad, de las pensiones y de los derechos laborales, y un aumento en el Impuesto al Valor Agregado. Su evaluación es que el programa radical del gobierno griego en contra de la austeridad no puede coexistir con la intolerancia de la Eurozona orientada al neoliberalismo.

"Grecia debe decidir si firma el acuerdo de austeridad que se ofrece, o llega a la ruptura con los acreedores", y concluyen en que el partido Syriza "no se puede convertir en un partido de la austeridad para implementar un memorando. Por lo tanto, la única salida es una ruptura con los acreedores aunque ello signifique una posible ruptura con la Unión Monetaria Europea".