La primera prueba de una Presidencia nueva: ¡sacar a Obama ya!

2 de junio de 2015

2 de junio de 2015 – Es cada vez más transparente que el mundo se encamina hacia una confrontación estratégica entre el gobierno de Obama y Rusia y China. En tanto que Barack Obama siga en el cargo como Presidente de Estados Unidos, persistirá ese peligro de guerra. Por lo tanto, la primera prioridad de la nueva Presidencia es tomar la iniciativa para forzar el juicio político de Obama o de su salida del cargo bajo las disposiciones de la Enmienda 25ta de la Constitución de Estados Unidos.

Los acontecimientos del fin de semana dejan muy en claro de que no hay manera en que Estados Unidos, o el mundo en su conjunto, pueda sobrevivir, si persisten las abiertas provocaciones de guerra que viene realizando Obama por órdenes de Londres y Wall Street. El despliegue del buque USS Ross, un destructor equipado con misiles AEGIS, en aguas del Mar Negro cerca de Rusia la semana pasada obligó a Rusia a enviar aviones caza para forzar al buque a abandonar la zona. Mientras tanto, continúan las maniobras de la OTAN en las regiones del Mar Báltico, del Ártico y Escandinavia, cerca de las fronteras rusas. Informes creíbles señalan que ha mercenarios occidentales por todo el este de Ucrania respaldando a las fuerzas de Kiev, en lo que podría ser una nueva ronda de provocaciones en ese teatro de guerra.

El recién nombrado jefe del Consejo Militar de la OTAN, un general checo, ha pedido que la OTAN utilice armas nucleares tácticas en contra de Rusia, supuestamente en caso de que Rusia lleve a cabo una invasión de los Estados del Mar Báltico.

En la región Asia-Pacífico están en marcha las mismas provocaciones en escalada, las cuales tienen como objetivo tanto a Rusia como a China. Luego del sobrevuelo de vigilancia que realizó una nave P-8 de Estados Unidos sobre los arrecifes que China considera parte de su territorio en el Mar del Sur de China, el secretario de la Defensa de EU, Ashton Carter, aprovechó la ocasión del Diálogo de Shangri-La con funcionarios de Defensa asiáticos, para lanzar más amenazas contra China. De Singapur, Carter se fue a Vietnam y otras partes en la región para tratar de implantar una coordinación naval contra China. En la reunión de Shangri-La, tanto el viceministro de Defensa chino como el ruso atacaron la política de Estados Unidos, y el viceministro ruso dijo abiertamente que el objetivo de Washington con su doctrina de Ataque Global Inmediato (Prompt Global Strike, nombre oficial en inglés) constituye un plan de guerra para lanzar un primer golpe contra Rusia y China.

Rusia ya anunció un ambicioso verano de maniobras incesantes, las cuales incluyen a la Fuerza de Cohetes Estratégicos, la cual se ha modernizado en una gran parte. La semana pasada las maniobras relámpago del Distrito Militar Central fueron una clara demostración de fuerzas para Obama y la OTAN, con el mensaje de que Rusia no se va a echar para atrás en una confrontación.

Frente a esta locura en ascenso proveniente del gobierno de Obama, algunas voces relativamente cuerdas, como la de Thomas Graham e incluso Michael O'Hanlon, han pedido que se detenga la escalada y por que se reanuden los esfuerzos por crear una nueva arquitectura de seguridad europea que nuevamente incorpore a Rusia como un socio y no como un adversario. Graham dejó en claro que Ucrania no puede sobrevivir sin una relación viable con Rusia y que Estados Unidos debe dejar la confrontación.

La conclusión, sin embargo, es que Obama tiene que salir del cargo. En tanto que la monarquía británica tenga sus dedos en el gatillo de Estados Unidos, el mundo corre el riesgo de la extinción. Esa es la cuestión central. Hasta ahora, la oposición a Obama ha tomado la forma de una oposición orientada a los temas particulares. La Ley Patriota ya recibió un golpe mortal el domingo en la noche. Es probable que se rechace en la Cámara de Representantes la Autoridad para la Vía Rápida que busca Obama para sus estafas de "libre comercio" del TPP y el TTIP. Si bien estos acontecimientos son útiles, en conjunta no llegan a sumar la significancia del requisito mínimo para asegurar la supervivencia de la humanidad.

Hay un potencial emergente para crear una nueva presidencia, con base a un renacimiento de los programas y políticas de Franklin Roosevelt para el siglo 21. Esto se reflejó de manera muy clara en el discurso que dio Martin O'Malley en Baltimore el domingo cuando anunció su candidatura para la postulación presidencial demócrata. Hay personas calificadas y patriotas que se pueden congregar en torno a una nueva presidencia, en el sentido de lo que ha explicado recientemente Lyndon LaRouche sobre estos requisitos urgentes. Pero ese esfuerzo tiene que empezar con una evaluación realista de la grave amenaza para la humanidad, que representa el hecho de que Obama siga en el cargo. Y eso requiere acción ya.

El calendario es muy corto. El lunes en la noche se reunieron en Berlín, Angela Merkel, Francois Hollande, Christine Legarde, Mario Draghi y algunos de los principales acreedores de Grecia, para decidir que hacer cuando Grecia no pueda hacer el pago exigido por el FMI por sus préstamos fraudulentos. El incumplimiento de pago por parte de Grecia disparará un derrumbe en reacción en cadena de todo el sistema financiero transatlántico, y las declaraciones recientes del secretario del Tesoro de EU, Jack Lew, y las del economista Paul Krugman, han reconocido abiertamente esta realidad.

El inminente incumplimiento de Grecia y el estallido financiero resultante es el detonante más inmediato para que Obama lance una guerra contra Rusia y China, a nombre de los británicos. El reloj ya está contando los minutos para el viernes 5 de junio, que es el límite para que Grecia le pague al FMI. Hasta este momento, es incierto que pase exactamente. Pero el cronograma para una posible erupción bélica global se mide en horas y días.