Saudíes e israelíes se han estado reuniendo para planear la guerra contra Irán

9 de junio de 2015

9 de junio de 2015 — Lyndon LaRouche advirtió inmediatamente después de que se anunció el acuerdo del grupo de negociación P5+1 con Irán sobre el programa nuclear, que bajo el títere británico de Obama, el acuerdo podría llevar a una guerra regional más generalizada. Las nuevas revelaciones que se hicieron en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR por siglas en inglés) la semana pasada confirman que Arabia Saudita e Israel han estado sosteniendo reuniones durante más de un año para discutir operaciones para detener el acuerdo nuclear y atacar a Irán con todo desde operaciones encubiertas hasta ataques militares abiertos.

En realidad, esa alianza fue el tema de las filtraciones regulares que se hicieron desde que empezaron las pláticas del P5+1. Ahora la facción bélica del imperio británico la hizo pública.

El 4 de junio, el CFR realizó un evento —auspiciado por Elliott Abrams, el jefe de la propaganda de guerra en el Medio Oriente del gobierno de Bush y Cheney— en donde el belicista israelí Dore Gold, un viejo asesor de Netanyahu que es ahora director general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, y el general de división saudí, ya retirado, Anwar Eshki, explayaron ambos su visión para el Medio Oriente. En primerísimo lugar está el cambio de régimen y guerra en contra de Irán. Aunque Eshki habló en árabe, por lo que hasta ahora el CFR no ha subido su discurso ni en árabe ni la traducción al inglés, Dore Gold estableció la política que ha sido preconizada por los periódicos y los equipos de peritos de ambos países: es decir, que Irán es una amenaza regional que busca la hegemonía y apoderarse de un país tras otro, desde Líbano, pasando por Siria, Iraq y ahora Yemen, y que el levantamiento de las sanciones a cambio de que le pusiera fin a su programa nuclear le va a posibilitar obtener más recursos, convirtiendo a la República Islámica en una superpotencia regional que tiene que pararse.

En Yemen, los saudíes han estado llevado a cabo una guerra de genocidio usando las mismas tácticas israelíes de guerra aérea en contra de civiles como las que ellos han estado llevando a cabo en contra de los palestinos en Gaza.

Según la revista Commentary, la publicación desde donde se lanzaron los neoconservadores hace unos 40 años, Eshki fue el más radical de los dos oradores; abiertamente exigió el derrocamiento del gobierno iraní. Eshki tiene un largo historial de servicio al imperio británico, habiendo sido el principal asesor del príncipe Bandar bin Sultan en Washington, DC, de 1983 a 1985, en el tiempo en que Bandar negoció el infame acuerdo Al Yamamah de petróleo por armas con Maggie Thatcher, entonces primer ministro del imperio británico.

El acuerdo corrupto Al-Yamamah le redituó miles de millones de dólares en sobornos a Bandar y los saudíes, pero la investigación se cerró por órdenes de Tony Blair en el 2007. El arreglo Al Yamamah creó un enorme fondo ilícito para Bandar que está implicado en el financiamiento de la embajada saudí a los terroristas del 11 de septiembre del 2001, así como también en otras operaciones encubiertas de largo plazo. Después de dejar Washington en 1985, Eshki fungió como asesor del Consejo Real de Ministros saudí durante 18 años, en el tiempo en que Osama bin Laden construiría a los muyahidínes en Afganistán que se convirtieron después en al-Qaeda.

El acto del CFR fue el último al que asistía Dore Gold en calidad de ciudadano privado, anunció Abrams, y esto fue una señal de que se está cocinando una nueva alianza británico-saudí-israelí. Eli Lake, el especialista en defensa y seguridad nacional del noticiero Bloomberg, escribió el 4 de junio que "desde principios del 2014, representantes de Israel y Arabia Saudita han tenido cinco reuniones secretas para discutir sobre un enemigo común: Irán. Aunque estos hombres representan a países que han sido enemigos históricos, su mensaje fue idéntico: Irán está tratando de apoderarse del Medio Oriente y tenemos que pararlo".