Obama se comporta como un 'terrorista suicida'; hay que sacarlo ya, antes de que empiece una guerra termonuclear

16 de junio de 2015

16 de junio de 2015 – Según todos los indicios, el Presidente Barack Obama se encuentra enfurecido en una fuga de frente, luego de la devastadora derrota del viernes a su legado del TPP, encabezado por los demócratas del Congreso y un movimiento sindical vigorizado. Lyndon LaRouche señaló el lunes 15 que el estado mental del Presidente es como el de un "terrorista suicida" en una carrera por hacer estallar todo lo que esté a la vista.

Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, Obama y sus principales consejeros se juntaron durante el fin de semana para tratar de encontrar alguna estratagema para hacer que se vuelva a realizar la votación esta semana sobre el programa de Ayuda al Ajuste Comercial (TAA, por sus siglas en inglés), que fue el instrumento que utilizaron los demócratas del Congreso para derrotar la autorización de la vía rápida que quería Obama. Ahora la Casa Blanca está considerando volver a redactor el proyecto en una versión que satisfaga todas las exigencias antisindicales de los republicanos, con la esperanza de ganar ahora con voto estrictamente partidista, pero solo con el voto republicano, sin los demócratas.

El verdadero peligro está en el hecho de que Obama está aplicando ese mismo estado mental mortífero en su confrontación con Rusia y China, y eso está llevando al mundo más cerca que nunca a la aniquilación termonuclear. Por este motivo, se tiene que sacar a Obama ya, par que el mundo pueda atravesar de manera segura las próximas semanas sin una devastación termonuclear.

Las tropas de Estados Unidos no solo están participando en maniobras militares a lo largo de las fronteras rusas en el Mar Báltico y en Polonia. Los informes del fin de semana en el sentido de que Estados Unidos desplegará como preparativo de las maniobras equipo pesado de combate (tanques, transporte de personal armado, vehículos de combate y artillería) a los tres Estados del Báltico, a Polonia, Bulgaria y Rumania, no es más que una trampa detonante premeditada para la guerra termonuclear. Semanas antes de que se publicaran los planes anunciados para ubicar con anterioridad las armas convencionales a lo largo de las fronteras rusas, el subsecretario de Defensa de EU, Robert Scher testificó que Estados Unidos estaba considerando el despliegue de misiles de alcance intermedio, armados con ojivas nucleares, en territorio europeo, para contrarrestar la modernización del arsenal estratégico nuclear ruso.

En Europa y en Estados Unidos hay un debate público cada vez más amplio sobre el peligro creciente de una inminente guerra termonuclear, en donde se han publicado varios artículos sobre el asunto en los últimos dos días. El general Lee Butler, ex comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos es el más reciente de los oficiales militares retirados que han salido en público a advertir sobre el peligro cada vez mayor de una guerra termonuclear, haciendo llamados para reanudar los canales de diálogo con los militares rusos.

De manera similar han salido advertencias contra las provocaciones de Estados Unidos hacia China en torno al Mar del Sur de China. La semana pasada se publicó un artículo particularmente devastador donde se exponen las provocaciones bélicas de Obama contra China, firmado por el ex senador de Filipinas, Kit Tatad, quien nombra explícitamente a Lyndon LaRouche como una de las personalidades claves que han advertido del holocausto termonuclear, y cita el papel de los británicos y su programa genocida de reducción de la población como la motivación principal del comportamiento de Obama. Asimismo se han publicado en Asia diversas advertencias sobre el enfrentamiento nuclear entre Estados Unidos y China.

Los círculos militares sensatos de Estados Unidos trabajan para reestablecer las destrozadas líneas de comunicación militares directas de Estados Unidos con las cúpulas militares rusas y chinas, pero esta idea necesaria es insuficiente a estas alturas de la situación, para impedir que irrumpa una guerra. Para garantizar una prevención bélica segura, se tiene que sacar a Obama. Punto. No se puede seguir evadiendo la cuestión. El desquiciado estado mental de Obama, de fuga frontal suicida, es motivo suficiente para invocar la 25ta Enmienda. Existen las condiciones para plantear el asunto, ahora que los demócratas están en un estado de revuelta activa contra Obama.

Lyndon LaRouche ha señalado que la cuestión del tiempo es esencial. En las negociaciones con Grecia, lo que está planteado es la bancarrota de todo el sistema bancario europeo y su sistema financiero (el sistema británico de la City de Londres). Esas negociaciones tienen como plazo el 30 de junio, el cual no se puede extender. Grecia no puede y no va a pagar, y esto pone a todo el sistema financiero transatlántico en una estado de desesperación, ahora mismo.

Las cumbres del BRICS y de la Organización de Cooperación de Shangai se llevarán a cabo del 10 al 12 de julio próximo en Ufa, Rusia, en donde se anunciarán avances fundamentales en la implementación del nuevo paradigma económico. Las facciones en Londres andan desesperadas para impedir el avance de este cambio de paradigma, y la guerra es su única opción. Pero su mayor debilidad es que su capacidad para provocar la guerra con Rusia y China depende de que Obama siga en el poder. Derriben a Obama por medios constitucionales y los británicos y Wall Street se caen también.