Discurso de Helga Zepp-LaRouche en el Foro Internacional Ciudades en la franja económica de la ruta de la seda, del 19 de junio

27 de junio de 2015

27 de junio de 2015 — Helga Zepp-LaRouche, fundadora y presidenta del Instituto Schiller, pronunció el siguiente discurso el 19 de junio en el Foro Internacional Ciudades en la franja económica de la Ruta de la Seda, organizado por el Instituto de Estudios Financieros Chongyang de la Universidad Renmin y celebrado en Yiwu, Zhejiang, el 18 y 19 de junio.

La Nueva Ruta de la Seda no es solo una iniciativa económica extremadamente importante. En virtud de su perspectiva de que "todos ganan", responde también a los dos mayores peligros del mundo actual: el peligro de un estallido financiero del sector trasatlántico y el peligro de guerra global. Yo tengo que decir que si la línea dura de la Troika insiste en que Grecia pague su deuda, una deuda de $360 mil millones dólares, que es completamente impagable, esto hará estallar los derivados financieros del sistema bancario europeo y estadounidense. Hace dos días, la Comisión de la Verdad sobre la Deuda del parlamento griego encontró que la deuda griega es ilegal, odiosa e impagable. Esto indica que el estallido de la deuda se puede evitar si se celebra una conferencia sobre la deuda en Europa —en la tradición de la Conferencia sobre la Deuda para Alemania de 1953, que fue la precondición para que ocurriera el milagro económico de Alemania— y si se adopta una política crediticia en la tradición del Kreditanstalt für Wiederaufbau y su papel en la reconstrucción de Alemania en el período de la posguerra, esto representaría una vuelta a la banca industrial en la tradición de Hermann Abs o de Alfred Herrhausen, acordes con la tradición de Alexander Hamilton, el fundador del Sistema Americano de Economía política en Estados Unidos.

La economía alemana es clave en la situación, porque hay muchas personas en Alemania, militares retirados, industriales y dos ex cancilleres, Schmidt y Shroeder, y el ministro de Relaciones Exteriores Steinmeier, que se dan cuenta de que el Grupo de los 7 se ha convertido en un instrumento geopolítico de confrontación en contra de Rusia. Y también se dan cuenta, muchos de ellos, de que Alemania es también un blanco en esta confrontación geopolítica con Rusia. Porque ya la industria alemana se está desplomando, con una caída del 28% de sus exportaciones a Rusia en el primer trimestre. Pero a pesar de esta erosión de la economía alemana debido al abandono de la energía nuclear de hace tres o cuatro años, Alemania es todavía el motor económico de Europa. Y si Alemania le pusiera fin hoy a las sanciones, admitiendo que las razones de la crisis no están en Rusia sino en la misma Unión Europea [UE], al presionar por el Acuerdo de Asociación a la UE, entonces se podría superar esta crisis.

Ahora con la próxima cumbre del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas el 29 de junio a la que asistirá Li Keqiang, esto se podría convertir en el escenario de cofinanciamiento de la extensión de la Nueva Ruta de la Seda hacia el sur de Europa y abordar este problema de esa manera. Ya en el 2012, el Instituto Schiller produjo un programa integral para el desarrollo de los grandes proyectos de infraestructura de la Cuenca del Mediterráneo, que habrían de extender la Nueva Ruta de la Seda a todo el sur de Europa. Se basaba esencialmente en la idea de 10 corredores de transporte que ya la UE había acordado crear en su conferencia de 1994 en Creta, pero que nunca se llevaron a cabo debido a la política de austeridad de la UE, y éste había sido también el tema de dos grandes conferencias en Bucarest y Belgrado a las que asistió Li Keqiang en el 2013 y 2014. Si se llevara a cabo este programa, Grecia podría convertirse en el puente entre Europa y los BRICS, y recobrar la antigua colaboración de Grecia y China, tiempo en el cual Grecia fue el centro de transporte de la antigua Ruta de la Seda y recobrar los antiguos vínculos de las dos grandes culturas de Grecia y China.

Ahora bien, una precondición para la productividad de la economía es la calidad y densidad de la infraestructura y una economía moderna debe invertir por lo menos el 50% del total de sus gastos en infraestructura. No estamos hablando de conectar el punto A con el punto B, sino que estamos hablando de corredores que consistirían en ferrocarriles de alta velocidad, sistemas de vías marítimas, autopistas, producción y distribución de energía y comunicaciones, porque esto es lo que define las condiciones locales para la producción industrial y agricultura. El propósito de estos corredores es aumentar la productividad de la población. La conexión entre las numerosas terminales de la Nueva Ruta de la Seda en Yiwu, y también en Lianyungang y otros lugares de Duisburg es un buen ejemplo que muestra que entre más elevado sea el desarrollo y la productividad de una economía, más importante es la velocidad y eficiencia del transporte. Porque entonces los productos terminados y semiterminados trabajan juntos como si fueran una maquinaria compleja en donde cada parte es parte de una función armónica. La densidad de la infraestructura en el Ruhr u Baden-Württemburg y en el Rhein-Main debería ser el modelo para los Balcanes y el sur de Italia y la península Egea.

Para sacar al mundo de la confrontación geoestratégica, mediante el programa de la Ruta de la Seda de Xi Jinping en el que todos ganan, es absolutamente crucial que se integre Alemania. Dado que Alemania ocupa hoy el cuarto lugar en cuanto al número de registro de patentes en el mundo con una población de solo 80 millones de personas, en especial la mediana industria de Alemania que consiste principalmente de compañías basadas en las innovaciones que emplean máquinas herramientas esenciales y diseños de máquinas herramientas, es crucial para sacar al mundo de su crisis actual. El Instituto Schiller produjo un estudio de 370 páginas titulado La Nueva Ruta de la Seda se vuelve el Puente Terrestre Mundial que es esencialmente un perfil para la próxima década sobre cómo superar el subdesarrollo de grandes partes del mundo. Estos son los corredores que conectarían al mundo desde el extremo sur de Chile atravesando todas las Américas hasta el Estrecho de Bering y de ahí hasta la punta de Sudáfrica.

Esto significaría cooperar en áreas de las industrias de alta densidad de flujo energético como la biofísica y la exploración espacial. Este proyecto presenta posibilidades ilimitadas para el mundo entero para una cooperación en donde todos ganan. Gottfried Leibniz en Novissima Sinica escribió hace más de 300 años, "El hecho es que dos de las culturas más avanzadas del planeta están situadas en polos opuestos del continente Euroasiático; si estos dos polos unen sus manos, entonces todas las regiones que están en medio podrán beneficiarse". Ahora esta visión hoy es cierta para el mundo entero. Juntos podemos crear una nueva era en la historia humana en donde la especie humana pueda superar la geopolítica para siempre y desarrollar nuestra verdadera identidad como la única especie creativa hasta ahora conocida en el universo.