El Sarajevo del euro

30 de junio de 2015

30 de junio de 2015 – La crisis que se extiende ahora por los mercados financieros del mundo no es una crisis de Grecia, sino del sistema quebrado del euro y del sistema financiero de Estados Unidos. La mayoría de las naciones de la región transatlántica enfrentan una crisis de desintegración, si no es ahora, será dentro de unas semanas; una crisis de desintegración de las naciones transatlánticas de la cual solo las naciones de Sudamérica están protegidas de algún modo.

Esta crisis se ha desatado ahora debido al saqueo financiero y económico de Grecia, y no porque Grecia haya declarado un feriado bancario; no es un problema de Grecia que el sistema financiero esté al borde una desintegración de reacción en cadena.

Luego del firme discurso del primer ministro Tsipras donde anunció el feriado bancario, en donde citó al Presidente Franklin Roosevelt, no se materializó el caos que los acreedores de Grecia querían que se desatara en Grecia, sino que se materializó en sus propios mercados financieros. Muy a su pesar a veces, la mayoría de las fuentes informativas internacionales que entrevistaron a los ciudadanos griegos (como la agencia británica Reuters, o el diario estadounidense USA Today, por ejemplo— se encontraron con que la mayoría abrumadora de los griegos respalda al gobierno y votarán "Oxi" (No) en el referéndum del domingo 5 de julio. "No nos podemos hacer más pobres", fue el comentario típico. Hay también un amplio respaldo a la posición de Grecia entre las fuerzas de oposición en España e Italia y también de los parlamentarios laboristas en Gran Bretaña.

De hecho, los griegos están en una posición más estable que el resto de las naciones de Europa. "La crisis griega podría ser un momento 'Sarajevo' para el euro", escribió el principal columnista financiero del diario londinense Guardian, Larry Elliot, en referencia al incidente que desató la Primera Guerra Mundial. "La estrategia de Merkel no solo falló, sino que falló de manera espectacular", fue el encabezado del semanario alemán Der Spiegel. "Hay una amenaza real de que se colapse Europa".

Al mismo tiempo, el gobernador de Puerto Rico anunció que ya no puede seguir pagando su deuda de $72,000 millones de dólares, lo cual ocasionó una serie de temblores en los mercados de bonos municipales de Estados Unidos. La Casa Blanca, por su parte, descartó que vaya a tomar ninguna medida al respecto. Y en general, muchos de los fondos especulativos y bancos que habían apostado al bando equivocado con relación a la crisis de la deuda del euro, registraron enromes pérdidas.

"La situación del sistema de Londres y Wall Street es insostenible", dijo el director fundador de EIR, Lyndon LaRouche. "Se trata de un derrumbe general imparable que el gobierno de Obama no puede resolver. Los griegos están en una mejor posición; decidieron deshacerse de la enfermedad de Schäuble y de la enfermedad de Merkel. Ahora solo funcionará una cosa: Una política global de la Glass-Steagall, empezando con su restauración en Estados Unidos; una política de crédito productivo unida a la de China y del BRICS. Nada de eso sucederá sin sacar a Obama y a Merkel, lo cual puede también impedir la guerra mundial", agregó.

Luego de las sabias palabras de LaRouche, el lunes los mercados financieros siguieron hundiéndose.