Nueva estrategia militar de EU alega que hay un nuevo peligro de guerra

3 de julio de 2015

3 de julio de 2015 — "La probabilidad de que Estados Unidos se involucre en una guerra entre Estados con una potencia importante se califica como baja pero al alza", informa el nuevo documento National Military Strategy (Estrategia militar nacional) dado a conocer ayer por el Departamento de la Defensa. "Sin embargo, si se produjera, las consecuencias serían inmensas".

El documento, firmado por el Jefe del Estado Mayor Conjunto general Martín Dempsey, identifica las amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos como Rusia, Corea del Norte e Irán y "organizaciones extremistas violentas" (VEO, por sus siglas en inglés). A partir del 2011, dice el prefacio, "ha aumentado significativamente el desorden global en tanto que empezaron a erosionarse algunas de nuestra ventajas comparativas. Enfrentamos ahora múltiples desafíos a nuestra seguridad y simultáneos, de actores estatales tradicionales y redes trans-regionales de grupos sub-estatales, que se aprovechan todos del rápido cambio tecnológico. Los conflictos en el futuro se van a producir más rápidamente, van a durar más y ocurrirán en un campo de batalla con desafíos tecnológicos muchos mayores" y tendrán implicaciones para la patria estadounidense. No es de sorprender que el documento no reconozca que Estados Unidos bien pudiera ser el principal responsable de ese aumento en el desorden debido a la campaña de cambio de régimen que ha estado llevando a cabo en contra de los gobiernos desfavorecidos después del 11 de septiembre".

La mayoría de los Estados, dice el informe, "encabezados por Estados Unidos, sus aliados y socios, apoyan las instituciones establecidas y los procesos dedicados a prevenir los conflictos, respetar la soberanía y mejorar los derechos humanos. Sin embargo, algunos Estados, están intentando revisar aspectos fundamentales del orden internacional y están actuando de una manera que pone en peligro nuestros intereses de seguridad nacional".

El primero de estos es Rusia, que, aunque ha hecho contribuciones en áreas selectas de seguridad, como son la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, "también ha demostrado repetidamente que no respeta la soberanía de sus vecinos y que está dispuesta a emplear la fuerza para lograr sus objetivos". Estas acciones, alega después el informe, violan numerosos acuerdos que ellos han firmado.

En segundo lugar está Irán, que busca el desarrollo de tecnología nuclear y de misiles y que es un Estado que patrocina el terrorismo que está socavando la estabilidad de muchas naciones. (Aquí tampoco hace ninguna referencia al desmantelamiento completo de los Estados de Iraq, Afganistán, Libia, etc., a manos de Estados Unidos).

En tercer lugar está, por supuesto, Corea del Norte y su deseo de adquirir armas nucleares y tecnología de misiles balísticos, a pesar de las repetidas demandas de la comunidad internacional para que pare en sus intentos.

China se considera como una especie indeterminada en el medio. Por un lado, "Nosotros apoyamos el ascenso de China y la alentamos para que se convierta en socia de una seguridad internacional más amplia", pero por el otro lado, "las acciones de China están agregando tensiones a la región Asia Pacífico" como lo que está haciendo en el Mar del Sur de China. El documento subraya los fuertes compromisos militares entre Estados Unidos y China mientras que con Rusia casi no hay ninguno.

"No se considera que ninguna de estas naciones esté buscando un conflicto militar directo con Estados Unidos o sus aliados" dice el informe. "Sin embargo, cada uno de ellos representa serias preocupaciones a la seguridad que la comunidad internacional está trabajando colectivamente para hacerle frente mediante políticas en común, mensajes compartidos y acciones coordinadas".