Obama muerde el anzuelo ruso: trata de bloquear la intervención rusa contra el EIIS en Siria

10 de septiembre de 2015

10 de septiembre de 2015 — El 29 de julio, el ex director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA por siglas en inglés), general Michael Flynn, le dijo a la televisora Al Jazeera que el Presidente Obama había ignorado deliberadamente las advertencias de la DIA en el 2012, sobre el peligro del terrorismo yihadista sunita en Iraq y Siria, con ayuda de las armas conseguidas en Libia, y siguió con su política que llevó al surgimiento del Estado Islámico (EI o EIIS) y el Frente Nusra de Al Qaeda. El general Flynn dejó en claro que no era solo cuestión de haberse hecho de la “vista gorda”, sino que fue una decisión política consciente de la Casa Blanca de Obama. Luego con la colocación subsecuente de las baterías de misiles Patriot a lo largo de la frontera turco-siria, en los últimos años, el gobierno de Obama y sus aliados de la OTAN crearon una “zona restringida de vuelos” de facto en el norte de Siria, lo que le permitió prosperar al EIIS y al Nusra. Cualquier idea de que Obama encabeza una coalición en contra del EIIS es totalmente fraudulenta. Los mimos descarados de Obama al rey Salman de Arabia Saudita el viernes pasado, una semana antes del 14 aniversario de los ataques, respaldados por los saudíes, al Centro Mundial de Comercio y el Pentágono, fue solo una prueba más del respaldo deliberado de Obama a las legiones terroristas salafistas.

Ahora, el Presidente ruso Vladimir Putin ha puesto al descubierto la fanfarronada del Presidente Obama y ha enviado equipo y fuerzas militares rusas a Siria para librar una campaña militar genuina en contra de los yihadistas respaldados por Obama y los saudíes. Como lo declaró primero Lyndon LaRouche la semana pasada, la mera iniciativa de una operación militar genuina de estas características, en apoyo al gobierno de Assad en Damasco, va a acorralar al Presidente Obama, incluso antes de que las primeras bombas rusas alcancen sus objetivos del EIIS. Luego de que la semana pasada, sin ninguna explicación, sentenció que la intervención rusa era “mala”, el Presidente Obama ha estado presionando a los aliados de la OTAN, entre ellos Bulgaria y Grecia, para que le nieguen el derecho de sobrevuelo a los aviones rusos que transportan ayuda a Siria.

Aunque los esfuerzos por obstaculizar las acciones de Rusia han fracasado (funcionarios estadounidenses han confirmado la llegada de grandes aviones y barcos de carga que llevan equipo de avanzada ruso, junto con 1,000 unidades de vivienda modular presumiblemente para la construcción de la nueva base aérea cerca de Latakia), han puesto también al descubierto los verdaderos colores de Obama como títere de los mismos círculos saudíes-británicos que llevaron a cabo los primeros ataques del 11 de septiembre de 2001 y el ataque terrorista en Bengasi el 11 de septiembre de 2012, en donde fueron asesinados por Al-Qaeda el embajador Christopher Stevens y otros tres funcionarios estadounidenses.

Si Obama continua tratando de obstaculizar los planes serios de Rusia para destruir al Estado Islámico y otras brigadas yihadistas, se pondrá aún más al descubierto públicamente. Si intenta seguir adelante con sus planes actuales de provocar una guerra en contra de Rusia, a pesar de las operaciones de flanqueo de Putin en Siria, se va a topar con una creciente oposición a sus locuras. Solo se necesitan unos cuantos individuos cuerdos en el gabinete para invocar la Enmienda 25 y sacar a Obama del cargo, en el momento mismo que se mueva para provocar una guerra general.

El peligro de dicha guerra general se ha denunciado ampliamente en ambos lados del Atlántico. Esta semana, la Red del Liderazgo Europeo volvió a publicar el informe de agosto del 2015 en donde advertía sobre los peligros de que estalle una guerra en el continente europeo y exigía la reconstitución del Consejo Ruso-OTAN para rechazar las provocaciones bélicas. El documento dado a conocer recientemente contiene las firmas de otros 75 líderes rusos y europeos más, entre ellos ex ministros de la Defensa, oficiales retirados de alta graduación y antiguos altos funcionarios de la OTAN.

Este sábado, 12 de septiembre, justo tres días antes de que se inaugure la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se va a celebrar en Manhattan una importante conferencia, auspiciada por el Instituto Schiller, que reunirá a voces destacadas que se oponen a la locura de Obama.

Ya es hora de sacar a Obama del cargo según el mandato constitucional. Esto es lo que pone a prueba al liderato en un mundo que enfrenta la extinción termonuclear, mientras que siga en el cargo. Las acciones de Putin en Siria han puesto al descubierto las manos manchadas de Obama detrás de la plaga yihadista.