LaRouche: "Las semanas más trascendentales de la historia moderna. Tenemos que tomar este momento ahora"

17 de septiembre de 2015

17 de septiembre de 2015 — Dentro de las próximas dos semanas, el Presidente ruso Vladimir Putin llegará a Nueva York con una propuesta para crear una verdadera coalición internacional para aplastar al EIIS y las demás organizaciones terroristas barbáricas engendradas por las criminales guerras de destrucción de Bush, Cheney y Obama. La iniciativa militar de Rusia ya está en marcha en Siria, lo cual ha dejado al Presidente Obama y a su equipo de la Casa Blanca en una confusión absoluta, expuestos con la brillante operación de flanqueo de Putin, de la cual el general Douglas MacArthur hubiera estado orgulloso. Algunos en la Casa Blanca y en el Departamento de Estado de EU están tomando medidas para generar un bloqueo en torno a Siria para detener la ayuda humanitaria y militar rusa, una acción que dejaría rápidamente a toda Siria en manos de los bárbaros financiados por los wahabistas de Arabia Saudita.

Pero cada vez más, están surgiendo importantes personalidades en Estados Unidos y Europa que han denunciado la política belicista y apoyando las iniciativas de Putin. A la cabeza de este esfuerzo en Estados Unidos, Lyndon y Helga LaRouche, acompañados del ex Procurador General de Estados Unidos, Ramsey Clark, y el ex senador de Alaska, Mike Gravel, participaron en una conferencia en Manhattan, para movilizar a los ciudadanos de Nueva York (y a la nación y al mundo vía Internet — https://youtu.be/-YQjWpBVjFU ) en las próximas "semanas más trascendentales", en tanto que se reúne la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. "Ahora tenemos que tomar este momento", dijo el señor LaRouche, "de esta nueva asamblea internacional, que es plenamente consciente, sus mejores gentes son plenamente conscientes, de las implicaciones de esta situación, ahora. Tenemos que organizar en todo Estados Unidos, en particular, pero en todo el mundo, para impedir que se desate una guerra termonuclear".

En Alemania está ocurriendo un giro dramático, primero en la decisión del gobierno de abrir los brazos a la ola de refugiados que huyen desde el norte de África de las guerras asesinas de Obama y de los terroristas que han engendrado, y luego con la declaración de la Canciller Angela Merkel en el sentido de que "Alemania y otras potencias europeas occidentales tienen que trabajar con Rusia así como con Estados Unidos para resolver la crisis en Siria".

En Rusia, el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, dio un anticipo de lo que será el discurso del Presidente Putin en la ONU. En términos muy precisos, Lavrov dijo que Putin identificará, primero, el peligro de los intentos imperiales de Occidente para refrenar el surgimiento de nuevos centros de poder económico y político; segundo, la cooperación intencional de Occidente con los terroristas a fin de "conseguir algunos objetivos geopolíticos estrechos"; y tercero, el empleo unilateral de la coerción y de las sanciones, al margen del derecho internacional, "bajo la influencia de la psicología estadounidense", para forzar cambios de régimen contra las naciones seleccionadas. Lavrov señaló también que el Presidente Putin hablará sobre el "derrumbe del espacio económico mundial".

Esta iniciativa crea la capacidad para lograr las medidas necesarias para detener la guerra y crear un nuevo paradigma basado en las metas comunes de la humanidad, que significa la destitución del Presidente Obama mediante la 25ava Enmienda, el cierre de Wall Street mediante la reinstitución de la Glass-Steagall, y la implementación del Puente Terrestre Mundial junto con los aliados naturales de Estados Unidos representados ahora en las naciones del BRICS.