El debate fue una farsa. Tenemos que crear la norma sobre la clase de liderato para la Presidencia

15 de octubre de 2015

15 de octubre de 2015 — Lyndon LaRouche expuso este martes 13 en una reunión con sus asociados, el peligroso estado de la campaña presidencial de Estados Unidos. Advirtió que el imperio británico está orquestando la destrucción de la actual campaña presidencial de Estados Unidos. El Partido Republicano es un fracaso. El Partido Demócrata es un fracaso. LaRouche hizo un llamado a crear las bases para una nueva Presidencia en los Estados Unidos que someta a la quiebra a Wal Street, reorganice la economía de Estados Unidos y le haga frente a la crisis actual a nivel internacional.

LaRouche dio justo en el punto. Su evaluación se corroboró plenamente ante el desastroso espectáculo que se vio esa tarde en el dizque debate de los candidatos del Partido Demócrata.

Fue un envilecimiento. Una farsa. Un fraude. Todo esto fue un circo. Una de las cosas más desagradables y podridas que se hayan realizado en términos de campañas políticas en Estados Unidos. Esto fue corrupción. Engatusaron a la población. Les quitaron el alma y los redujeron a meros títeres.

Solo tienes que quitar las caras a los precandidatos y ponerle caras de animales. Cada uno de ellos traía puesta la cara de un animal. Y teníamos a esa horda de idiotas gritando. Los llamados precandidatos no eran más que títeres en esa especie de tortura.

Todo fue orquestado por los círculos de Obama. Pero Obama no es más que un instrumento del imperio británico. Fueron operativos británicos los que vinieron a Estados Unidos y orquestaron todo esto. Estados Unidos está en peligro esencialmente por la influencia de Obama. Obama es una especie de personaje satánico tacaño. No tiene moral ni honor ni nada.

Contrario a la evaluación de los medios y los políticos sabelotodo, la gran perdedora en el debate fue Hillary Clinton. Es una causa perdida, le dijo LaRouche al Comité Político de LPAC. Se convirtió en el personaje principal de lo que se puso de manifiesto esa tarde. Fue el fracaso más grande de entre todos los fracasos ahí. Fue el arquitecto del factor de fracaso más grande en ese período. Fue como el idiota que perdió hasta el premio.

LaRouche advirtió que no hay que enfocarse en los temas que se discutieron durante el debate. ¿Dónde estuvo la discusión sobre el futuro? ¿Dónde estuvo la discusión sobre cómo reorganizar la economía de Estados Unidos?

Por lo tanto, depende de LaRouche y LPAC definir la posibilidad futura de crear una Presidencia de Estados Unidos competente. La cura consiste en aportar la norma del liderazgo, el concepto de liderazgo, la misión del liderazgo. Esa es nuestra responsabilidad. Si tratas de inducir la realidad a partir de observar los llamados hechos, y asumir que estos mentados hechos van a darte una sensación de seguridad, ese es un paraíso para tontos. Vamos a tener que hacer nuestro propio paraíso. Lo que significa, que no es ninguno de esos, dijo LaRouche.