Xi Jingpin toma a Londres por asalto

22 de octubre de 2015

22 de octubre de 2015 — En tanto que la visita de Estado del Presidente chino Xi Jinping ha permitido que la increíblemente menguada reina y su decrépito consorte hagan sus apariciones, las estrellas del espectáculo en la cabalgata de Londres fueron el Presidente chino Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan. Los británicos se desbaratan por tenderle alfombras rojas al líder de China, con la esperanza de que China participe en sacar de su postración a la economía británica, e incluso a los mercados financieros de Londres. El contraste con la visita de Xi a Washington, en donde también se le dio el trato formal de una visita de Estado fue total: Washington definitivamente no mostró calidez.

Mientras los británicos califican a las actuales las relaciones británico-chinas como una "edad dorada" (un término que también han adoptado los chinos), Obama ni siquiera pudo hacer que saliera de su boca el calificativo chino de "relaciones entre grandes potencias" entre sus dos países, y la seguridad cibernética y el Mar del Sur de China plagaron continuamente las discusiones entre los dos líderes. En Londres, Xi habló ante el parlamento, en tanto que en el Congreso solo hubo unas cuantas reuniones privadas con dirigentes del Congreso, que también se caracterizaron como relaciones frías. Y en Estados Unidos, las compañías chinas han encontrado toda una serie de restricciones a las inversiones, en tanto que se han convertido en grandes inversionistas en infraestructura en Gran Bretaña, invirtiendo en una gran planta nuclear en Essex, un proyecto de ferrocarril de alta velocidad, y han expresado interés en una importante recuperación industrial planeada para las ciudades industriales del norte de Inglaterra.

El Presidente Xi está sacándole el mayor provecho a su visita. En un discurso, destacó la importancia que tiene para China el estado de derecho, y señaló que eso ha existido en su país desde tiempos ancestrales. Xi también se refirió a la lucha común durante la Segunda Guerra Mundial y a la posible cooperación de los países como miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para mantener el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial, un tema congruente con la política exterior china a la luz de los intentos estadounidenses de revisar el orden.

En el transcurso de la visita, China también emitió bonos RMB por un valor de cinco mil millones de dólares en Londres, la primera vez que se emiten fuera de China y Hong Kong. Los dos países también hicieron arreglos para grandes permutas de divisas, por valor de $55 mil millones. En tanto que la City de Londres está ansiosa de revivir su posición en la economía mundial tratando de manejar la divisa china, China ve esto como una forma de transformar los RMB en una divisa internacional. Aquí también el Congreso estadounidense ha vetado consistentemente permitirle a China su papel legítimo en las instituciones financieras internacionales.