Obama: "Realmente soy muy bueno matando gente"

22 de octubre de 2015

22 de octubre de 2015 — Un libro del 2013 sobre las elecciones presidenciales del año anterior, escrito por Mark Halperin y John Heileman, contiene una cita del Presidente Barack Obama que seguramente lo va a perseguir ahora que se filtraron al público los Documentos de los Drones, y están circulando cada vez más ampliamente. El libro titulado Double Down: Game Change 2012 informó que, en una discusión en el 2012 con sus asesores, repasando la política del gobierno sobre asesinatos con drones, Obama se jactó: “Resultó que soy realmente bueno matando gente. Yo no sabía que eso me iba a quedar tan bien”.

En los dos años exactos que van desde que se publicó Double Down, el gobierno de Obama no ha negado la veracidad de la cita, sino que más bien se ha quejado de las constantes filtraciones. En un discurso de mayo del 2013 en la Universidad de la Defensa Nacional, Obama admitió, en efecto, que él era un asesino, diciendo a los presentes: “Recordemos que los terroristas que estamos persiguiendo ponen de blanco a civiles y el número de víctimas de sus actos de terrorismo en contra de musulmanes, eclipsan cualquier estimado de bajas civiles producto de los ataques con drones”. Pudiera ser así, pero desde que se lanzó el programa ampliado de asesinatos en su primer año en el cargo, el Presidente Obama ha autorizado 326 ataques solo en Pakistán. Se sabe que el programa de asesinatos con drones está operando en Pakistán, Afganistán, Yemen y Somalia.

La reseña más detallada en los medios sobre el programa de asesinatos con drones del Presidente Obama, antes de que se filtraran los Documentos de los Drones, había sido el artículo que publicaron Jo Becker y Scott Shane en el New York Times el 29 de mayo del 2012, llamado “La ‘lista de asesinatos’ secreta, resulta una prueba de los principios y voluntad de Obama”, en donde ponen al descubierto las reuniones regulares de todos los martes en el Salón de Situaciones de la Casa Blanca, presididas por el Presidente, en donde se tomaban las decisiones sobre los asesinatos.