Países en vías de desarrollo y China dicen en la conferencia sobre el clima: "Esto no es más que el apartheid"

21 de octubre de 2015

21 de octubre de 2015 — Nozipho Joyce Mxakato-Diseko, delegado de Sudáfrica a la reunión en Alemania para preparar el borrador final de la conferencia genocida COP-21 de París en diciembre, le dijo a los asistentes a la conferencia: “Esto no es más que el Apartheid. Nos encontramos nosotros en una posición en donde básicamente nos están marginando”, y señaló que se ignoran los puntos de vista de los pobres, según informa The Mail & Guardian de Sudáfrica. Mxakato-Diseko habló a nombre de lo que antes era el G-77 y China, y que ahora la agencia británica Reuters se refiere como “el agrupamiento más importante de más de 130 naciones en vía en desarrollo y China”, de los cuales Sudáfrica es ahora su presidente.

Reuters agrega que “la semana pasada de negociaciones sobre el texto del borrador, que empezó en Alemania el lunes, tuvieron un tormentoso inicio en donde las naciones en vías de desarrollo dijeron que se habían omitido sus demandas en la versión reducida de 20 páginas”. Las demandas en cuestión incluyen disposiciones que ya se habían acordado previamente, como apoyo financiero para el costo del programa para las naciones pobres, sus economías, y también hacer responsables a las naciones desarrolladas, disposiciones que en la práctica podrían frustrar la implementación de cualquier acuerdo.

El jefe de la delegación de Estados Unidos, Trigg Talley, dijo que el nuevo texto podría funcionar como la base para las pláticas, según Reuters. “Este documento tiene muchas cosas con las que no están de acuerdo la mayoría de las partes” dijo. Las naciones ricas quieren garantizar que las economías emergentes se comprometan a actuar.

“Las naciones en vía de desarrollo ganaron una demanda el lunes de que ellos podían volver a insertar sus demandas en el texto, lo que generó temores en algunos de que se podría convertir de nuevo en algo difícil de manejar. La versión anterior llegaba a las 80 páginas”, informa Reuters. En otras palabras, los genocidas no quieren que los morenos les salgan respondones.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, promovió la línea genocida: “No hay tiempo que perder” dijo en la conferencia con los medios en Eslovaquia. “Es bastante frustrante ver a los negociadores solo negociando en base a sus muy restringidas perspectivas nacionales. Este no es un asunto nacional, es un asunto global”.