Informe del PFIAB de 1990 señala que el peligro de guerra nuclear en 1983 fue real

27 de octubre de 2015

27 de octubre de 2015 — Un estudio de 1990 recién desclasificado elaborado por el Consejo Consultivo del Presidente sobre Inteligencia Extranjera (PFIAB, por sus siglas en inglés) arroja como resultado que el "temor de guerra" en 1983 fue real, es decir, que la dirección de la Unión Soviética realmente temía que Estados Unidos, bajo el Presidente Ronald Reagan, buscaba alcanzar una superioridad estratégica y que cuando la consiguiera lanzaría un primer ataque nuclear contra la Unión Soviética. El temor alcanzó su punto máximo en noviembre de 1983, cuando la OTAN realizó el ejercicio "Able Archer" sobre un lanzamiento nuclear, aunque había venido en ascenso antes de que el Presidente Reagan anunciara su Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI, por sus siglas en inglés) el 23 de marzo de 1983. Para producir su informe, los autores estudiaron cientos de documentos, entrevistaron a más de 75 funcionarios estadounidenses y británicos y estudiaron la serie de estimaciones de inteligencia nacional y otros documentos de inteligencia del período, de acuerdo al resumen ejecutivo del informe.

"Creemos que los soviéticos percibían que la correlación de fuerzas se había vuelto en contra de la URSS, que Estados Unidos buscaba una superioridad militar, y que habían aumentado las posibilidades de que Estados Unidos lanzara un primer ataque nuclear, quizás bajo la cubierta de un ejercicio de entrenamiento rutinario", señala el resumen del informe. "Asimismo, creemos que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos en ese momento y durante varios años después, no le dio suficiente peso a la posibilidad de que el temor de guerra fuese real". El resultado de esto fue que "se le dieron al Presidente evaluaciones sobre las actitudes y acciones de los soviéticos que subestimaron los riesgos para Estados Unidos".

Aunque EIR no ha revisado el documento completo de 109 páginas, parece que apenas si menciona que Ronald Reagan adoptó el programa del SDI (se cita la respuesta del secretario general Yuri Andropov al anuncio de Reagan sobre el SDI, en donde declara que Estados Unidos seguirá con la modernización de sus fuerzas nucleares estratégicas no obstante –- ni dice nada sobre las negociaciones extraoficiales entre el gobierno de Reagan y la Unión Soviética que estaban en marcha antes del anuncio de Reagan el 23 de marzo, negociaciones que condujo Lyndon LaRouche, autor del programa del SDI, a nombre de la Casa Blanca de Reagan.

El informe tampoco destaca el papel del desertor soviético y agente británico Oleg Gordievsky. Gordievsky había sido el jefe de la KGB en Londres por varios años y le había pasado a sus controladores británicos informes sobre el temor de guerra en el Kremlin, informes que fueron utilizados para tratar de que Reagan retrocediera de su compromiso con el programa del SDI. El papel de Gordievsky, en realidad, fue sabotear la posibilidad de establecer la colaboración entre Estados Unidos y la URSS que había ofrecido Reagan como salida a la política de Destrucción Mutua Asegurada (MAD, por sus siglas en inglés) acorde con la visión maltusiana del mundo dominante en la City de Londres y los herederos de Bertrand Russell. Andropov sabía en todo momento que el programa de la SDI era una propuesta de cooperación para terminar con la amenaza de guerra termonuclear, pero el formaba parte del mismo aparato controlado por los británicos que también habría de sabotear la SDI en los mismos Estados Unidos.