Arabia Saudita bombardeó un hospital de MSF en Yemen

28 de octubre de 2015

28 de octubre de 2015 — La tarde del 26 de octubre, aviones de la Fuerza Aérea de Arabia Saudita bombardearon un hospital en el este de Yemen, con pacientes y personal médico adentro. La instalación, que fue destruida, estaba dirigida por Médicos sin Fronteras (Médecins Sans Frontiéres, MSF, como se conocen), que denunciaron hoy el acto. Este es el último de los ataques en contra de varios objetivos civiles –-entre ellos otros centros de salud y sitios de reuniones sociales— que han perpetrado los sauditas en su guerra de siete meses de duración en contra de Yemen.

El director del MSF en Yemen, Hassan Boucemine, le dijo a Reuters que "nuestro hospital en el distrito Heedan de la gobernatura de Saada fue atacado varias veces. Por fortuna, la sala de operaciones estaba vacía cuando el primer ataque la daño, y el personal estaba ocupado atendiendo pacientes en la sala de emergencias. No tuvieron tiempo más que para salir antes de que otro misil destruyera la sala de maternidad. Pudo haber sido un error, pero el hecho es que es un crimen de guerra. No hay ninguna razón para atacar un hospital, "Hace como dos semanas, nosotros le proporcionamos a la coalición nuestras coordenadas GPS".

Cuando se le dio un informe a Lyndon LaRouche sobre este bombardeo saudí, dijo que "esto prueba aún más que el ataque en Kunduz fue deliberado y viene de Obama. No fue un error". Todavía está apareciendo más documentación sobre el bombardeo premeditado del hospital del MSF en Kunduz, Afganistán.

La agencia Associated Press dio nuevos detalles esta semana sobre los precursores del bombardeo estadounidense, en especial los provenientes de un informe diario resumido del 2 de octubre hecho por un oficial de alta graduación de los Boinas Verdes del Ejército de EU, 3er Grupo de Fuerzas Especiales. Dos personas que vieron su contenido le dijeron a AP que el oficial afirma que "MSF informa que ellos tienen personal en el centro de trauma" pero que había combatientes enemigos. El afirmó, según AP, que "se le enviaron las coordenadas del hospital a 'todas las fuerzas amigas', informó el oficial, destacando que entre los objetivos de EU para el día siguiente estaba 'limpiar el centro de traumas' de fuerzas enemigas, en tanto que los Boinas Verdes le ayudaban a tropas afganas a retomar Kunduz de manos del Taliban".

El relato de AP le agrega a esto el hecho documentado de que Tim Shenk, de Médicos sin Fronteras, MSF, informó que su organización había sido contactada por un funcionario de Washington unos días antes, sobre si había "un gran número de combatientes talibanes ahí" y Shenk dijo "nosotros le respondimos que ese no era el caso. También afirmamos que nosotros éramos muy claros con ambos bandos en el conflicto sobre la necesidad de respetar las estructuras médicas".

AP llega a la conclusión obvia: "En conjunto, las revelaciones plantean la posibilidad de que las fuerzas de EU destruyeron lo que ellos sabían era un hospital en operación, lo cual podría ser una violación a las normas internacionales de guerra".

Los voceros del Pentágono están obstaculizando el conocimiento de todos los aspectos de esta atrocidad. El 26 de octubre, el capitán Jeff David dijo que el informe de EU sobre las bajas civiles estaba retrasado. El mayor Roger Cabiness declinó responder la solicitud de AP para que comentara sobre la cuestión de que fuerzas estadounidenses habían bombardeado deliberadamente el hospital de MSF, diciendo que sería "prematuro sacar cualquier conclusión" antes de que haya concluido la investigación oficial de EU.