Putin está en lo cierto: Obama promueve un armagedón termonuclear

14 de noviembre de 2015

12 de noviembre de 2015 — El Presidente ruso Vladimir Putin inauguró una conferencia con funcionarios del Ministerio de Defensa y de la industria militar el martes 10 de noviembre, en Sochi, en donde advirtió con un lenguaje agudo que la política del Presidente Barack Obama está llevando al mundo hacia una extinción termonuclear en el plazo muy cercano. En realidad, Putin ofreció el argumento más conciso de por qué se debe destituir del cargo al Presidente de Estados Unidos.

Putin dejó en claro que Estados Unidos ha venido mintiendo sobre los motivos para construir un sistema global de defensa antimisiles (ABM, por sus siglas en inglés) dado que Irán ha firmado ya un acuerdo con el grupo P5+1 en el cual renuncia a las armas nucleares. El objetivo del sistema ABM de Estados Unidos y sus aliados ha sido siempre alterar el equilibrio militar global a favor de la opción de un primer ataque termonuclear por parte de Estados Unidos contra Rusia. Por su parte, Rusia no está para esos juegos, y ha construido nuevos sistemas de armas, algunas de las cuales ya están desplegadas en el campo, para contrarrestar cualquier ventaja que pueda conseguir Estados Unidos con sus ABM.

Este es el mismo Barack Obama cuya marca de “éxito” en política exterior ha sido el programa de asesinatos en masa con drones, bajo el cual se ha asesinado a un numero desconocido de civiles inocentes, los cuales luego son clasificados póstumamente como “enemigos muertos en acción”, o de manera más simple, com “daño colateral”. En discusiones con sus colegas del Comité Político el miércoles 11, Lyndon LaRouche trazó una línea muy nítida en la arena para separar a los seres humanos de los monstruos como Obama, que no tienen ninguna capacidad de ágape, y carece por ello de las cualidades humanas emocionales que distinguen al hombre de las bestias. LaRouche señaló que el gobernador de California Jerry Brown tiene el mismo carácter de Obama, totalmente desprovisto de cualquier noción de ágape.

Incluso si se puede evitar un Armagedón en el corto plazo, los siete años de Obama en el cargo, luego de ocho años de Bush y Cheney, han visto una desintegración total de las condiciones de vida para la gran mayoría de los estadounidenses. La última atrocidad que se ha destapado es el enorme aumento en la producción de cocaína en Colombia, la cual en corto tiempo, inevitablemente, se convertirá en una inundación de cocaína barata dentro de Estados Unidos. Esto por encima de la epidemia de adicción a la heroína que ya está ocurriendo, junto con la proliferación de la adicción a los analgésicos farmacéuticos recetados. El pueblo estadounidense es el blanco de una nueva y más viciosa Guerra del Opio de los británicos. El caso de Colombia es ejemplar, en donde el Presidente Santos, un protegido de Tony Blair y aliado de Obama, ha promovido abiertamente la legalización de las drogas, ha eliminado los programas de erradicación de la coca, y ahora se halla en la fase final de la negociación de una narco-paz con el notorio grupo narcoterrorista de las FARC.

Al mismo tiempo, el Presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston salió esta semana con una grave advertencia para alertar sobre un explosión de la burbuja de los inmuebles comerciales, y puso de relieve que la situación hoy día es más grave que en septiembre de 2007, cuando estalló la burbuja de las viviendas e inmuebles comerciales, lo cual llevó al derrumbe de septiembre de 2008 y al subsecuente rescate financiero con la mentada “emisión cuantitativa” para salvar a los bancos.

Las condiciones de vida reales de la enorme mayoría de los estadounidenses, aparte del peligro de guerra termonuclear, se ha venido destruyendo durante los últimos 15 años de Bush y de Obama. Europa se halla en una situación peor, en donde las naciones descollantes, como Alemania y Francia, se hallan en un derrumbe sin esperanza, y Gran Bretaña ya en una desintegración económica en marcha. Mientras que la región transatlántica va de mal en peor, y los círculos británicos relevantes contemplan una guerra como salida a su dilema, la situación en Asia y en Eurasia es cualitativamente diferente, donde China, Rusia e India conducen un esfuerzo para concretar una nueva trayectoria distinta hacia la cooperación global genuina y una revolución científica en provecho de toda la humanidad.

La oportunidad para iniciar ese “nuevo paradigma para la humanidad” está al alcance de la mano, y el primer paso vital es la salida de Obama y la clausura de Wall Street, para iniciar el proceso de recuperación y de alivio en Estados Unidos.