Se acumulan los buques petroleros llenos; el desplome económico mundial y el exceso de petróleo pueden reventar la deuda ...

17 de noviembre de 2015

Se acumulan los buques petroleros llenos; el desplome económico mundial y el exceso de petróleo pueden reventar la deuda petrolera

16 de noviembre de 2015 — La Agencia Internacional de Energía informó el 13 de noviembre que los almacenamientos de petróleo a nivel mundial se han elevado al nivel sin precedentes de 3 mil millones de barriles, informó ese mismo día Bloomberg. Esto es resultado del desplome implacable de la economía mundial, ya que las naciones consumen menos petróleo y productos del petróleo de lo normal, lo cual reduce el crecimiento del uso de petróleo.

Consecuentemente, el precio del crudo West Texas Intermediate cerró a $40.74 por barril el viernes 13, y el petróleo crudo Brent a $43.60 por barril, lo que representa una caída de casi dos terceras partes para cada uno desde principios de julio del 2014.

Nació un nuevo fenómeno: los superbarcos petroleros, llenos hasta el tope con petróleo, haciendo colas de más de una milla en las principales ciudades portuarias debido a que las terminales en la orilla están llenas. En Houston, el atraso en los buques cisterna creció a 41 barcos gigantes estacionados en el Golfo de México. En Iraq, están amontonados 20 buques cisterna gigantes en las afueras de la terminal Basrah, formando una línea de casi 2 millas de largo. En el puerto Qingdao de China, un buque cisterna ha estado anclado desde agosto, otro desde el mes pasado. Cada buque cisterna gigante, que puede transportar entre 700,000 y 2 millones de barriles de petróleo, cuesta hasta $100,000 al día de renta; los costos se están apilando.

La superproducción no hace más que poner de manifiesto que la burbuja de la deuda del bien básico petrolero está a punto de estallar, un punto que niegan o pretenden ignorar frenéticamente los líderes de las naciones del G20. El analista Jim Rickards, en su artículo del 22 de octubre, titulado “La bomba de la deuda petrolera de $5 billones”, informa que “hay unos $5.4 billones, o sea billones, de costos incurridos en los últimos cinco años de exploración y perforación en el sector de energía alternativa”, es decir, la fracturación de petróleo de esquisto. Una buena parte de eso representa dinero prestado ya sea a través de préstamos bancarios o mediante la emisión de bonos chatarra de alto rendimiento. Rickards plantea que si conservadoramente el 20% de ese total se elimina porque las compañías no pueden pagar (ese es el porcentaje de préstamos hipotecarios de alto riesgo que se eliminaron a consecuencia del crac de 2007-2008) entonces la cantidad de incumplimientos sería de $1 billón de dólares. Incluso si el cálculo de Rickards resultará muy alto, y el total del monto eliminado fuese $750,000 millones, eso ya sería devastador para el sistema financiero, en especial porque hay decenas de billones de dólares de derivados financieros ligados a la deuda petrolera y de los bienes básicos en general.

A menos que haya una reorganización financiera en base a la ley Glass-Steagall, no hay solución para este problema.