'Pongan a Obama bajo llave para evitar el peligro inmediato de guerra nuclear'

28 de noviembre de 2015

28 de noviembre de 2015 — Lyndon H. LaRouche reiteró hoy, con mayor urgencia, su advertencia de que el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está siguiendo una ruta predeterminada hacia una guerra nuclear y debe ser destituido del cargo de inmediato. Esta advertencia renovada es una respuesta a la escalada de Obama en su política de confrontación nuclear hacia Rusia, como se ejemplifica con el derribo del avión de combate ruso sobre Siria a manos de Turquía, miembro de la OTAN y aliado de Estados Unidos. La acción de Turquía solo pudo haber ocurrido con la bendición de Obama. Las advertencias de LaRouche se ven resaltadas con las evaluaciones de expertos en seguridad de Estados Unidos. Sin embargo, hay una renuencia disparatada entre estos expertos a exigir el único remedio que puede sacar al mundo de la amenaza de una guerra nuclear, que es quitarle a Obama el control de las fuerzas nucleares de Estados Unidos, mediante un juicio político o la activación de la 25ava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

El último alerta sobre una posible guerra nuclear inminente se acaba de publicar en la revista Politico Magazine firmado por un ex funcionario a cargo del lanzamiento de misiles nucleares, Bruce G. Blair, con el título de "¿Pueden las tensiones EU-Rusia llegar a ser nucleares?" [http://www.politico.com/magazine/story/2015/11/russia-us-tensions-nuclear-cold-war-213395] en donde Blair se refiere a la política del gobierno de Obama denominada "lanzamiento al aviso" y a la reducción del tiempo de respuesta para tomar una decisión para lanzar las fuerzas nucleares. Blair señala que esto pone al mundo a un pelito de la guerra nuclear, más peligroso que durante el período de la Guerra Fría.

Blair advierte que:

"Esto es verdad en especial dado que el público no se percata de qué tan poco tiempo existe para que nuestros dirigentes tomen una decisión para utilizar armas nucleares, hoy día incluso; y de hecho, la atmosfera se ha vuelto más peligrosa con la amenaza de la ciber-guerra. Una orden de lanzamiento tiene la longitud de un tweet. La tripulación encargada de los misiles a su vez transmite una breve orden de señales de computadora que encienden de inmediato los motores de los cohetes de varios cientos de misiles estacionados en tierra. Para Estados Unidos, esto toma un minuto. Como ex oficial responsable del lanzamiento de misiles nucleares, yo personalmente lo practiqué cientos de veces. Nos llamaban Minuteman. A las tripulaciones de los submarinos estadounidenses les toma un poco más; ellos pueden disparar sus misiles en 12 minutos".

"Dados los 11 a 30 minutos del tiempo de vuelo de los misiles de ataque (11 para los submarinos al acecho en las costas de la otra parte, y 30 para los cohetes que vuelan sobre los polos al otro lado del planeta) la toma de decisiones nucleares bajo la política de 'lanzamiento al aviso' —el proceso desde el aviso a la decisión de la acción— es extremadamente apurado, muy cargado emocionalmente, y formal, dirigido con una lista de control. Yo lo caracterizo como la representación de un guión preparado de memoria. En algunos escenarios, luego de solo una evaluación de tres minutos de la información del aviso temprano, el Presidente de Estados Unidos recibe un informe de 30 segundos sobre sus opciones de respuesta nuclear y de sus consecuencias. Luego tiene unos minutos, 12 cuando mucho, más probable de 3 a 6, para escoger una".

En ese contexto, el despliegue de Obama de las fuerzas de Estados Unidos y sus aliados contra Rusia solo se puede ver como una escalada hacia un conflicto nuclear. Por ejemplo, Blair cita el despliegue de los destructores estadounidenses Aegis en el Mar Negro, armados con misiles crucero que pueden llegar a Moscú en minutos. O el despliegue de bombarderos estratégicos de EU que vuelan hacia Rusia. Esto, a su vez, obliga a Rusia a dar una respuesta en escalada.

Blair se pregunta: "¿Entienden los dirigentes de Estados Unidos que los rusos pueden temer que está surgiendo un peligro de decapitación, y que esta amenaza puede ser el motivo subyacente para aumentar la preocupación de Rusia al nivel de una amenaza existencial que justifica los preparativos para el empleo de armas nucleares? Yo dudo que lo entiendan".

La conclusión aterradora que Blair no saca, sin embargo, es que el Presidente estadounidense, Barack Obama sí sabe, y pretende crear una crisis existencial para Rusia, y de ese modo, llevar al mundo al borde de una guerra termonuclear. Desde el inicio de la Presidencia de Barack Obama, LaRouche ha advertido que Obama es un asesino narcisista. Todo lo que Obama ha hecho desde entonces ha demostrado que LaRouche estaba correcto. Solo basta con ver como asume Obama el papel de verdugo global, cuando preside las reuniones de los martes donde él personalmente decide la lista de asesinatos a cometer con los ataques de drones estadounidenses. O su conducta agresiva hacia Rusia luego de que Turquía derribó el avión de combate ruso.

No hay tiempo ni espacio para un largo debate sobre el asunto. Las provocaciones de Obama para una guerra nuclear plantean una amenaza para la existencia de la humanidad. Tiene que ser destituido ya. Tan solo un congresista es suficiente para iniciar el proceso de juicio político. Los funcionarios responsables dentro de la Presidencia pueden iniciar el proceso de la 25ava Enmienda sobre la base de que el Presidente pretende provocar una guerra nuclear y ya no es apto para el cargo. El pueblo estadounidense debe ahora escuchar la advertencia de LaRouche. ¡Saquen a Obama ya!