Profesor Baohui de Hong Kong: Obama amenaza una guerra nuclear con China

1 de diciembre de 2015

1 de diciembre de 2015 — El profesor de ciencias políticas Zhang Baohui, director del Centro de Estudios para Asia Pacífico de la Universidad Lingnan, de Hong Kong, quien ha escrito ampliamente sobre las capacidades nucleares de China, publicó una enérgica advertencia a Obama de que está provocando un conflicto que rápidamente se puede convertir en una guerra nuclear.

El pasado 12 de noviembre escribió en el RSIS Commentary South China Sea Series, un artículo donde dice que cuando Obama envió un buque de guerra dentro del límite de las 12 millas alrededor de las islas recién construidas por China en el Mar del Sur de China el 27 de octubre, "China no adoptó ninguna medida concreta en esta vez para confrontar al buque de Estados Unidos, [pero] cualquier operación similar futura podría desestabilizar gravemente la situación del Mar del Sur de China e incluso la paz y la estabilidad de toda la región. Podría activar una escalada accidental y presionar a los dos países hacia un conflicto militar. La lógica es bastante obvia.

"Más acciones por parte de la Armada de Estados Unidos arrinconaría al liderazgo chino y les forzaría a responder a las provocaciones percibidas contra sus intereses nacionales y su reputación como potencia. Después de todo, el Mar del Sur de China constituye una parte esencial de los intereses geoestratégicos de China... Más aún, China podría sentir la urgencia de mantenerse firme para disuadir una escalada futura en los desafíos de Estados Unidos a sus intereses y a su reputación".

Zhang cita al vicealmirante Yi Xiaoguang, el subjefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de Liberación Popular (ELP) de China, quien dijo que China "empleará todos los medios necesarios para defender su soberanía" si Estados Unidos toma medidas similares, y al general Fan Changlong, vicepresidente de la Comisión Militar Central del Partido Comunista Chino, quien le dijo al comandante estadounidense del Comando del Pacífico, almirante Harry Harris, que cualquier acción futura de la Armada de Estados Unidos podría disparar escaladas accidentales que dañan los intereses de ambos países.

Desde entonces los chinos han extendido sus ejercicios militares en la región y han difundido fotografías de los misiles estratégicos que portan sus submarinos nucleares, "con el propósito de disuadir a Estados Unidos", señala Zhang.

En el subtítulo "Percepción errónea de EU", Zhang advierte: "Diversas medidas y la retórica china sugieren que China podría recurrir a medidas más congregas y más duras para confrontar a la Armada de Estados Unidos. Si lo hace, se hace inevitable una confrontación entre las dos armadas. Peor aún, la confrontación puede desatar una escalada hacia un conflicto militar.

"Sin embargo, las fuerzas armadas de EU ignorar este escenario... Es sumamente probable que quienes toman las decisiones en Estados Unidos suponen que China adoptaría una política de inacción cuando enfrenten buques militares estadounidenses intrusos. Esta expectativa de Estados Unidos está errada, ya que China es una gran potencia nuclear. Cuando los Estados que poseen armas nucleares se ven acorralados, pueden amenazar con una escalada asimétrica para disuadir a un adversario para que no dañe sus intereses fundamentales. El desfile militar del 3 de septiembre en Beijing reveló que la nueva generación de misiles tácticos de China, como los DF-26, pueden cargar ojivas nucleares. Información reciente también indica que los misiles crucero chinos de largo alcance lanzados desde el aire también pueden cargar ojivas nucleares tácticas. En realidad, las últimas fotos del misil nuclear JL-2 lanzado desde el mar podría ser una velada señal nuclear que envía China para disuadir a Estados Unidos".

Zhang señala que, mientras que el Mar del Sur de china está claramente dentro de los intereses centrales de China, para Estados Unidos no es el caso. "Cuando se intensifica una situación de crisis y empieza a incluir posibles escenarios nucleares", dice, "Estados Unidos enfrenta las duras opciones de dar marcha atrás primero o enfrentar la posibilidad de enfrentar a una China con armas nucleares. Ninguna opción es atractiva y ambas tienen altos costos, ya sea en reputación o en vidas humanas, para Estados Unidos.

"Por lo tanto, sería imprudente para Estados Unidos desafiar a China. Este plan subestima la determinación de Beijing para defender sus intereses, su reputación y su credibilidad de disuasión, y por lo tanto podría tocar una espiral en escalada que al final dañaría los intereses de Estados Unidos".

El autor concluye que ambas partes deben considerar los peores escenarios. "Tanto China como Estados Unidos tienen que considerar como podrían sus acciones llevar a consecuencias no deseadas, en especial una escalada accidental hacia un conflicto militar... Nadie, en especial los países de la región, quiere este escenario".

Lyndon LaRouche señaló que este análisis es "absolutamente correcto", excepto que tales consecuencias no serían 'involuntarios" en el caso de Obama; su intención es forzar a china y a Rusia a echarse para atrás, o ir a la guerra.