Los británicos prometen más terror: sus voceros mediáticos piden medidas de estado policíaco

7 de diciembre de 2015

7 de diciembre de 2015 — En lo que las autoridades británicas describen como un "incidente terrorista", fueron apuñaladas tres personas en la estación de metro Leytonstone en Londres el sábado 6, mientras el presunto atacante gritaba "esto es por Siria". Una de las tres personas recibió heridas de gravedad en tanto que el atacante fue detenido.

El jefe de la unidad de contraterrorismo de Scotland Yard, Richard Walton, dio a conocer una declaración en donde establece: "Yo exhortaría al público a que permanezca en calma aunque alerta y vigilante. La amenaza de terrorismo continúa en el nivel de 'severo', lo que significa que es altamente probable un ataque terrorista".

Dado el control sobre el terrorismo internacional que tiene el imperio británico, buena parte de éste a través de sus agentes sauditas, no se debe tomar esto como una referencia solo para el Reino Unido, sino como una amenaza global.

El mismo sábado 5, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una advertencia sobre una "inminente amenaza de seguridad" al consulado estadounidense en Estambul, Turquía, y le aconsejó a todos los estadounidenses que eviten el consulado. Y en Yemen, el gobernador de Aden y seis miembros de su comitiva fueron asesinados el domingo con un carro bomba, hecho que se adjudicó el EIIS. El día anterior, asaltantes asesinaron a un alto oficial del Ejército y un juez que había presidido el juicio de las personas acusadas del bombazo del 2000 en contra del USS Cole en Aden.

En Estados Unidos, el jefe de Seguridad Interna de Obama, Jeh Johnson, respondió ayer a la masacre en San Bernardino diciendo: "Estamos ahora en una fase totalmente nueva de la amenaza de terrorismo global... Esto requiere un enfoque totalmente nuevo, desde mi punto de vista". Propuso medidas como aumentar la seguridad en las aerolíneas; normas más duras en el programa de exención de visado y llamados para que los estadounidenses ayuden a identificar amenazas que de otra manera podrían pasar desapercibidas. El New York Times concuerda: es muy poco lo que se puede hacer para parar a los nacionales que se "autoradicalzan" como es el caso de los asesinos en San Bernardino, así que "las autoridades van a tener que depender más de promover que los estadounidenses se vigilen unos a otros e informen sobre los sospechosos".