El resultado electoral en Venezuela aviva el plan británico para sacar a los BRICS de América del Sur

8 de diciembre de 2015

8 de diciembre de 2015 — En las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre en Venezuela, el partido en el gobierno, Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sufrió una derrota aplastante a manos de la alianza opositor Mesa de la Unidad Democrática (MUD), agentes completos del aparato Proyecto Democracia global especializado en orquestar cambios de régimen a nivel mundial en provecho del imperio británico.

Hasta este momento, la MUD había ganado oficialmente 107 curules en la Asamblea Nacional de 167 miembros, en contra de 55 del PSUV. Hay más curules todavía en disputa, pero si la MUD gana tres más, tendría control total de la próxima legislatura y estaría en posición de revocar cualquier legislación presentada y aprobada por el partido del Presidente Nicolás Maduro y anteriormente, por el finado Hugo Chávez. Frente a una crisis económica terrible caracterizada por una escasez severa de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales diarios, la oposición ya está discutiendo quitarle los subsidios a la gasolina, acabar con el control de precios y otros programas para los pobres, cuya eliminación hundiría al país en el caos.

Sin embargo, los resultados en las elecciones parlamentarias no se deben ver como un asunto venezolano solamente. Las elecciones se produjeron dos semanas después del triunfo en la presidencia del neoconservador controlado por Londres en Argentina, Mauricio Macri, lo que le pone fin al papel regional crucial de Argentina bajo la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien promovía el paradigma de desarrollo de los BRICS como la única alternativa para toda la región frente a las políticas de destrucción y despoblación del sistema transatlántico. Después de la cumbre de julio del 2014 en Fortaleza, Brasil, prácticamente todo el continente, representado por organizaciones regionales como Unasur (Unión de Naciones Sudamericanas) y el Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) se había alineado con el BRICS.

Como le dijo Lyndon LaRouche a sus asociados el 5 de diciembre, "con la caída de Argentina, lo que queda en términos del resto de América del Sur está condenada. Hay algunas cosas que todavía se mantienen, pero en general está condenada". Los británicos se están moviendo para destruirla, para fomentar desestabilizaciones y cambios de régimen por todo el continente.

Brasil, país miembro del BRICS, es el primer blanco, ya que con el fraudulento procedimiento de juicio político en contra de la Presidente Dilma Rousseff pretenden sacarla a ella del poder y sacar a Brasil a la vez del BRICS. Después de las elecciones del 6 de diciembre en Venezuela los agentes de Londres y Wall Street van a intensificar las operaciones de desestabilización en ese país para derrocar a Maduro. La inestabilidad en Ecuador ha aumentado en los últimos meses, con la ayuda de una manada de operativos del Proyecto Democracia que trabajan muy estrechamente con la oposición venezolana. Bolivia y Nicaragua están también en la lista de blancos.