EIR dice que es hora de la energía nuclear para enverdecer las costas desérticas del Perú con la desalación

16 de may de 2007

EIR dice que es hora de la energía nuclear para enverdecer las costas desérticas del Perú con la desalación

Lima, 14 de mayo (EIRNS).— Luis Vásquez Medina de EIR planteó la urgencia de usar la energía nuclear para impulsar las plantas desaladoras de agua que Perú debe construir para enverdecer sus desérticas regiones de la costa, durante la conferencia internacional "Agua para las Ciudades: La Desalinización. Nueva Tecnología, Visión al Mar", que tuvo lugar en la Universidad Ignacio de Loyola en Lima el 10 de mayo.

La escasez de agua está limitando el desarrollo agroindustrial en las ciudades por todo el planeta. Un experto de SEDAPAL, la empresa paraestatal distribuidora de agua potable en Lima, dijo a la conferencia que la escasez de agua potable a todo lo largo de la costa peruana se va convertir en una crisis de primera magnitud en cosa de 10 años, cuando menos, de no actuarse ahora. El experto dio a conocer que el Gobierno peruano estudia la posibilidad de construir plantas desaladoras en tres lugares: el puerto de Paita en el norte, dos plantas en Lima para la región costera del centro y en el puerto de Ilo en el sur del país.

Todos los panelistas, entre ellos participantes de la empresa española de desalación y tratamiento de agua INIMA, copatrocinadora de la conferencia, un experto chileno y un peruano que han colaborado muy de cerca con el organismo Integración de Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), coincidieron en que la energía que requieren las plantas de desalación representa más de la mitad de su costo, pero limitaron las alternativas de Perú al uso del gas natural, que el país produce.

Vásquez Medina destacó que la energía nuclear sería mucho más económica, ya que pueden servir como plantas de uso dual generando electricidad al igual que desalando. Plantas así podrían impulsar también el bombeo de los afluentes del Río Amazonas y las aguas del Lago Titicaca hacia las regiones áridas del país.

Por años, el movimiento larouchista en Perú ha hecho campaña precisamente a favor de ese enfoque integrado en torno a la energía nuclear, publicando un ambicioso programa en 1990 para el desarrollo de la nación como parte de la apertura de todo el interior hacia Sudamérica con la propuesta de corredores de desarrollo transcontinentales longitudinales y transversales. "El Manifiesto Mercantilista por un Perú Industrial" del movimiento todavía es válido hoy día. El programa identifica de manera específica las ciudades de Paita, Lima e Ilo como los puntos de partida de los ejes de desarrollo transversales y proponía impulsarlos con la construcción de complejos nucleares agroindustriales, el NEOLMAR en el norte y la nucleoeléctrica del TITICACA en sl sur, con la transferencia de las bondades hidroeléctricas de sus afluentes a la cuenca amazónica y la del Titicaca.

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