Habrá un baño de sangre en la Chrysler, advierte ejecutivo automotriz de Michigan

17 de may de 2007

<body><div id="article"><h1>Habrá un baño de sangre en la Chrysler, advierte ejecutivo automotriz de Michigan</h1><p>15 de mayo (EIRNS).— Después de que fondo Cerberus se apoderó de la Chrysler, la cuestión ahora es si el enorme fondo de capital privado va a desmantelar la compañía o primero tratará de desmantelar los contratos colectivos del sindicato automotriz, United Auto Workers (UAW).</p><p>El presidente de la UAW Ron Gettelfinger, cuyo inesperado apoyo de la toma hostil de Cerberus, que hasta hace un mes él había estado combatiendo públicamente, desalentó a muchos sindicalistas, dijo el 14 de mayo en conferencia de prensa que la gerencia de Daimler-Chrysler le aseguró que Cerberus no iba a desmantelar la compañía. Sin embargo, él nunca habló directamente con la gerencia misma de Cerberus antes de respaldar la toma hostil. Y Cerberus, o la entidad tenedora de Chrysler que formó para que tome control de la Chrysler a finales del verano, va a tomar la iniciativa de la GM y la Ford en confrontar a la UAW en el 2007 en las negociaciones de renovación del contrato colectivo nacional, exigiendo rebajas en salarios para los 55,000 empleados en la producción de la Chrysler y recortes en las prestaciones de salud y las pensiones para sus jubilados. Desde diciembre del 2006, cuando parece que empezó la toma hostil de Delphi, la gerencia de Cerberus ha estado poniendo mucha presión a los empleados de la UAW en la Corporación Delphi para imponer varios recortes severos. Éste ha sido el modus operandi en muchas otras tomas hostiles y reestructuraciones. Cerberus, como otros grandes fondos de capital privado, espera una utilidad del 20% de su inversión, en una compañía que ha estado perdiendo dinero.</p><p>A Chrysler se le conoce por tener una enorme suma de 18 mil millones de dólares en pasivos no respaldados por pensiones y salud para los retirados (19 mil millones, según publica hoy el Reporte Kaiser Daily Health Policy); aquí es donde el cuchillo de Cerberus va a demandar hacer los mayores recortes.</p><p>Gerald Meyers, ex director gerente de American Motors y ahora profesor universitario, dijo el 14 de mayo al Detroit Free Press que "se producirá un baño de sangre" en las prestaciones de salud y pensiones. "Va a ser algo perverso —agregó— en el sudeste de Michigan e Indiana", al refirirse también a las demandas de recortes salariales y posible cierre de plantas. Daimler Chrysler ya había anunciado 13,000 recortes en plazas de la Chrysler para hacerla "vendible" ante un Cerberus o un Blackstone, cuando puso a la Chrysler en subasta pública en febrero. Y Cerberus contrató a Wolfgang Bernhard para hacer la compra hostil —el mismo ejecutivo de la Daimler-Chrysler, que entre 1999 y 2002, eliminó 26,000 empleos de la Chrysler y cerró seis de sus plantas en E.U.</p><p>Irónicamente, fue precisamente el drástico plan de contracción de Bernhard, que hizo "redituable" a Chrysler por tres años, lo que creó la enorme suma en pasivos sin respaldo, dado que la proporción de trabajadores de la producción retirados de la Chrysler en relación a los activos se disparó a cuatro por uno.</p></div></body>