Juicio político a Cheney. El ex Subprocurador General aporta más pruebas

17 de may de 2007

<body><div id="article"><h1>Juicio político a Cheney. El ex Subprocurador General aporta más pruebas.</h1><p>15 de mayo (EIRNS).— El ex Subprocurador General de E.U., James Comey, presentó ayer su testimonio ante la Comisión Judicial del Senado, que resultó explosivo. Comey detalló una visita de Alberto Gonzáles en marzo del 2004, entonces abogado de la Casa Blanca, y Andy Card, entonces Oficial Mayor de la Casa Blanca, al Procurador General Ashcroft, quien estaba en cuidados intensivos en el hospital, según recuento de Raw Story y Washingtonpost.com. Su propósito era lograr refrendar el programa de espionaje doméstico sin órdenes judiciales, que el Departamento de Justicia tenía que refrendar internamente cada 45 días, (el programa conocido como "Programa de Vigilancia a Terroristas" promulgado por Bush después del 11 de septiembre) y Comey en su calidad de Procurador General en funciones con Ashcroft en el hospital, se había negado a aprobarlo.</p><p>El senador Arlen Specter le preguntó a Comey quién, aparte de Card y Gonzáles, estaba en desacuerdo con su negativa a autorizar el programa de espionaje. Comey dijo que tanto el vicepresidente Dick Cheney como su Oficial Mayor David Addington le hicieron saber su postura en contra.</p><p>Comey estaba tan enojado de que estuvieran tratando de aprovecharse de un hombre enfermo, que cuando Card lo citó a la Casa Blanca después de la visita, se negó a reunirse con Card sin tener como testigo al Subsecretario de Justicia Ted Olson. Comey también reveló que en ese momento el entonces director del FBI Mueller le dijo al equipo de seguridad de Ashcroft que bajo ninguna circunstancia dejaran salir a Comey del cuarto en el hospital de Ashcroft. (Hasta Ashcroft, aunque convalecía de una operación, anunció su oposición desde la cama del hospital porque, le advirtió a Card y Gonzáles, Comey era el procurador general en funciones, y que él era el único que podría darles su aprobación).</p><p>Comey dijo que el 11 de marzo, el día de los bombazos en el tren de Madrid, la Casa Blanca autorizó la legitimidad del programa de espionaje sin aprobación del Departamento de Justicia (DOJ), y Comey preparó una carta de renuncia, aunque realmente no salió sino hasta el 2005. Comey también testificó que un gran número de funcionarios del DOJ amenazaron con renunciar como resultado de este incidente. Otros informes mencionan al director del FBI Mueller como uno de ellos.</p><p>Comey testificó que el programa operó por varias semanas sin autorización del DOJ.</p><p>El senador Specter resaltó que este incidente le recordaba al estilo de gobierno de Nixon, y dijo: "tiene algunas de las características de la masacre del sábado por la noche" (en referencia a la purga que hizo Nixon del Fiscal Especial Archibald Cox, que en última instancia casi lo llevó al juicio político por lo que tuvo que renunciar a su cargo). Specter dijo que posiblemente van a ser necesarias audiencias cerradas para bregar con esto más a fondo.</p></div></body>