La vieja sinarquía europea tras el rescate de la banca quebrada

13 de febrero de 2010

11 de febrero de 2010 (LPAC).— Ahora que Alemania se encuentra bajo presión para que supuestamente salga al "rescate de Grecia", vale la pena reiterar que cualquier rescate financiero, ya sea de Grecia, España o cualquier otro país de la lista que la prensa británica denomina "STUPID" (por las siglas en inglés de España, Turquía, el Reino Unido, Portugal, Irlanda y Dubai) se trata en realidad de rescatar a entidades financieras quebradas, no a los países. Consideren las cifras que aporta la presidenta de la asociación alemana por los derechos civiles (BueSo) Helga Zepp-LaRouche, en su declaración que expone el hecho de que el experimento del euro está acabado: La vulnerabilidad de los bancos alemanes en Grecia, España, Portugal e Irlanda asciende a los 541,000 millones de euros. Ambrose Evans-Pritchard detalla también en el diario Daily Telegraph de Londres lo siguiente: La vulnerabilidad de los bancos alemanes en Grecia asciende a 43,000 millones de euros (8% del total de la deuda griega), 47,000 millones de euros en Portugal (9%), 193,000 millones en Irlanda (36%), y 240,000 millones de euros en España (44% del total).

El banco alemán Commerzbank publicó un análisis económico en donde señala que si se dejan de comprar los bonos de la deuda pública de Grecia, eso crearía una situación de incumplimiento. "Si no hay ayuda por parte de los países de la UE o del FMI y se desploma el valor de los bonos, los bancos europeos, por ejemplo, van a tener que eliminar cantidades enormes de sus libros". El Commerzbank sabe muy bien que tan importante es para los intereses financieros en quiebra, que el Estado salga a su rescate: durante el desplome financiero de 2008, este banco, que es el segundo más grande de Alemania, se benefició enormemente del paquete de rescate financiero del gobierno alemán, denominado Soffin, mediante el cual el Estado se quedó con el 25% mas 1 de las acciones de las entidades intervenidas, compradas obviamente a cuenta del presupuesto público pagado por los contribuyentes.

El consorcio bancario Allianz mantiene el 15% de las acciones de Commerzbank, luego de que su subsidiaria, el Dresdner Bank, se fusionó con Commerzbank. La compra del Dresdner en medio del desplome de 2009, aunque se había planificado desde mucho antesse financió mediante la emisión de un bono garantizado por el Estado (primer caso que ocurre esto) ya que el pago de esos bonos está garantizado por Soffin. Dresdner, subsidiaria de Allianz, tenía montañas de papeles incobrables, de los cuales Allianz se deshizo de manera sencilla.

Pero lo más notable de Commerzbank es que, oficialmente, es el único banco alemán del Grupo de Banco "Inter-Alpha", grupo identificado como la red de intereses financieros oligárquicos en torno al Banco Santander y el Royal Bank of Scotland (Banco Real de Escocia).

El Grupo de Bancos Inter-Alpha, fundado en 1971, es el tipo de conglomerado financiero que se entrelaza con toda la superestructura dictatorial del imperio británico en la Unión Europea. La organización de la Mesa Redonda Europea de Servicios Financieros (EFSR, por sus siglas en inglés) en Bruselas, conectada como una telaraña al Grupo Inter-Alpha, consiste de algunos de los mismos bancos, y otros como el Deutsche Bank y Unicredit, más las aseguradoras gigantes como AXA, Munich Re, Assicurazioni Generali, etc. La EFSR es el grupo oficial de los intereses financieros dentro del esquema globalizador de la UE, y se presenta como la entidad que "aporta una voz a la política de la UE con relación a las cuestiones financieras".

Hay otraos viejas conexiones sinarquistas en el Grupo Inter-Alpha, relacionadas a la situación alemana. Una de las áreas de cooperación que señala el Grupo Inter-Alpha Group desde su creación en 1971, son los programas de entrenamiento gerencial en el instituto INSEAD, cerca de París. Se trata de una escuela de administración para la élite, que coopera con la Wharton School of Economics (Escuela de Economía Wharton) de la Universidad de Pensylvania. Un antiguo socio gerente del banco de la sinarquía francesa Worms et Cie., Claude L. Janssen, ha sido director del INSEAD, en cuyo consejo consultivo se encuentran personalidades del banco de Inglaterra, de la corporación Rio Tinto, Deutsche Bank, y de firmas consultoras como McKinsey, BCC, y Roland Berger.