¿Qué recuperación? Texas y California camino al infierno

6 de abril de 2011

1 de abril de 2011 — No hay manera de que recortando los programas de cuidados a la salud, servicios sociales, transporte, sistemas hidráulicos y energéticos y educación, se pueda equilibrar el presupuesto, como lo demuestra concluyentemente la historia reciente de California. Y con la entrada de nuestro sistema solar en una nueva fase peligrosa sísmica y electromagnética, el apego a los axiomas financieros imperialistas británicos del siglo 18, junto con la perspectiva anticientífica del Paolo Sarpi del Imperio, constituye una amenaza para todos sobre el planeta.

Ni todas las estadísticas mentirosas que bombean las agencias estatales y federales, retacando los medios de comunicación, sobre la "vigorosa recuperación económica" que "está a la vuelta de la esquina", pueden ocultar el hecho de que los dos estados más grandes de Estados Unidos, California y Texas, están más que quebrados, y que sus dirigentes motivados por la cobardía y la ideología, son incapaces de hacer algo que no sea presidir sobre el asesinato en masa de los ciudadanos más pobres, ancianos o incapacitados de sus estados. Mientras que los demócratas y los republicanos están enfrascados en una disputa idiota y controlada, sobre aumentar los impuestos o recortas gastos, para poder equilibrar el presupuesto, los gobiernos de los estados se están colapsando hasta un punto muerto, en tanto se golpea ferozmente la educación para un futuro, y están arrojando a secciones enteras de las poblaciones al basurero de deshechos humanos.

En California, el gobernador reciclado, Jerry Brown, muestra que no aprendió nada en los años que estuvo fuera del cargo de gobernador. Con un déficit de más de $25 mil millones de dólares, encima de años de déficits y recortes draconianos que hizo su predecesor, Arnie Schwarzenegger, trató de jalar a cuatro republicanos —dos senadores estatales y dos en la Cámara de Representantes— para que se unieran a los demócratas para presentar una iniciativa sobre impuestos en la boleta electoral. "Solo dejen que los votantes escojan" exhortaba. Y los republicanos le respondieron: "No nuevos impuestos". Después de seis semanas de "negociaciones", llenas de promesas de que se podría lograr un "compromiso bipartidista", ocurrió lo que suele suceder: los republicanos abandonaron las negociaciones a pesar de que Brown impuso recortes presupuestales por $12,500 millones! Se desvanecieron sus esperanzas de que se cubriera la otra parte del déficit por $12,500 millones con base en un aumento a los impuestos, y ahora amenaza a proceder con otros $12,500 millones en recortes.

Ya ha hecho recortes en la educación superior, servicios de salud, servicios sociales hasta la médula, más allá de lo que había hecho el gobernator Schwarzenegger. Otros $12,500 millones en recortes dejaría sin servicios de salud a los niños pobres, a los ancianos sin servicios de salud o ayuda del estado, con una reducción drástica de los "servicios a domicilio"; recortes en educación, que minarían drásticamente las esperanzas de millones de obtener una educación superior, ya que es un hecho las alzas en las cuotas, los recortes en los préstamos y subvenciones, y la cantidad de estudiantes aceptados en las universidades de la comunidad, se reducirían dramáticamente. Los recortes en el financiamiento para las universidades e institutos superiores contraerían aún más los programas de investigación, en programas esenciales como los estudios geológicos y sísmicos. Y los recortes en la infraestructura dejarían al estado en una situación aún peor, para hacerle frente a evacuaciones y ofrecer ayuda de respuestas tempranas, en un estado amenazado con problemas que van desde terremotos y tsunamis, pasando por deslaves e incendios forestales, hasta escasez de agua y energía.

Texas enfrenta un déficit de $28 mil millones de dólares y su gobernador miope, de la banda de Bush, Rick Perry, está alegremente dispuesto a recortar todo, y a ir tan lejos que hasta algunos republicanos están empezando a protestar. El foco principal de Perry es la educación, con miles de millones de recortes para la educación, que daría como resultado despidos en masa de maestros, aumento en el número de alumnos por salón y salones sin financiamiento suficiente. Los distritos escolares locales han respondido ante los recortes, cerrando los programas especiales en ciencias, idiomas y cultura —especialmente música— pero las asignaciones para las escuelas públicas van a necesitar todavía de recortes adicionales por $7 mil millones, por encima de lo que ya se ha aprobado. La Junta Legislativa sobre Presupuesto calcula que los recortes exigidos por el Partido Republicano significarían la pérdida de 335,000 empleos para el 2013, dado que este es un presupuesto por dos años.

En ninguno de los dos estados, ni uno solo de sus funcionarios electos ha hablado de la crisis real, es decir la desintegración de la economía global, incluyendo la economía de EU, bajo casi cincuenta años de políticas postindustriales y de desregulación, de la mentada globalización, dirigida por la City de Londres y Wall Street, para sostener su imperio monetario angloveneciano.

Los organizadores de LaRouchePAC, encabezados por sus candidatos al Congreso Federal, Summer Shields por California y Kesha Rogers por Texas, han intensificado sus campañas en los campus de los dos estados, para movilizarlos para que se unan en la implementación del Plan LaRouche, para hacerle frente a las crisis financiera y galáctica que se intersectan. Existe un nuevo grado de apertura entre los estudiantes —y profesorado, incluyendo especialmente los relacionados a las ciencias— en la medida en que les queda claro que simplemente quejarse por los recortes presupuestales no va a generar una solución. La nueva urgencia de actuar, proveniente de la crisis galáctica, está tocando un nervio vivo, al darse cuenta de que su futuro depende ahora de que ellos actúen, ya que ya no pueden confiar en la generación anterior, los sesentayocheros, para que actúen por un futuro.

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