El plan de Obama para "Reducción del déficit" apunta a elevar la tasa de mortalidad entre los ancianos de bajos ingresos

22 de septiembre de 2011

21 de septiembre de 2011 — La meta fijada por Londres al paquete de Obama para el "super congreso" que va a decidir los recortes al presupuesto, que se anunció el pasado martes 20, es elevar las tasas de mortalidad mediante la eliminación predeterminada de la atención médica a las personas de la tercera edad y a las de menores ingresos, así como a los militares retirados. Una de las disposiciones, entre muchas, es quizás la que mejor ilustra las intenciones de Obama. Se trata de que las visitas domiciliarias que cubre el Medicare (el servicio público de atención médica a las personas de la tercer edad) que hasta ahora son "gratuitas" (luego de que los derechohabientes han pagado sus aportes al programa durante toda su vida de trabajo), ahora estarán sujetas a un pago de $100 dólares por "incidente". Ahora bien, los ciudadanos de la tercera edad en Estados Unidos tienen un ingreso promedio anual de $20,000 dólares. Como destacó Howard Bedlin, del Consejo Nacional de la Ancianidad, ese requerimiento de pago "aumentará significativamente los gastos adicionales para muchas viudas de bajos ingresos y con una multitud de condición de salud crónica". Por supuesto, Obama y sus cómplices traidores saben eso perfectamente. Para ellos cien dólares no es nada, pero es una gran cantidad para estas viudas, programadas simplemente para ser exterminadas.

Obama dice que el plan reducirá $248,000 millones de dólares del Medicare y $72,000 millones del Medicaid (el programa de asistencia médica a las familias de menores ingresos) en diez años. El plan aumenta el orden de recortes obligatorios en Medicare que va hacer el mentado "Consejo Asesor de Pagos Independiente", el IPAB (por sus siglas en inglés) que tiene como modelo el programa de eutanasia de Hitler, el infame T-4. Entre los muchos otros recortes que tienen el objetivo de acelerar el ritmo de cierre de los hospitales, el nuevo plan de Obama reduciría (de 70% a 25%) los desembolsos que hace el gobierno federal para cancelar las deudas malas que tengan los pacientes que no pueden hacer el pago por visita médica. En este mismo sentido, el plan recortará lo que califica de "participación desproporcionada" en los pagos a los hospitales que cubren a las comunidades de menores ingresos, por encima de los recortes que ya hizo la Ley de Salud de Obama. Estas cifras de recortes en los hospitales y cierres se traducen en empleos, como explicó el presidente de la Asociación Americana de Hospitales, Rich Umbdenstock: "El plan anunciado para recortar el financiamiento al Medicare y al Medicaid se traduciría en unos 200,000 empleos cuando menos que se perderán en los hospitales y empresas que dependen de estos, para 2021". Los hospitales privados para los ricos podrán sobrevivir; los demás se cerrarán.

Para las clínicas de rehabilitación y atención especializada se tienen planeados recortes mayores aún. La asociación que aglutina a estas instituciones estima que van a dejar de percibir $42,000 millones de dólares, que proporcionalmente es una cantidad muy significativa. Pero el objetivo es el mismo: si a los ancianos enfermos se les impide el acceso al medio ambiente que les ayuda a mantenerse con vida, se les está abandonando a morir.

En momentos en que las comunidades rurales ya se les hace casi imposible retener a los pocos médicos y hospitales que todavía tienen, el plan de Obama les recortará el financiamiento de tres maneras: Primero, eliminará los financiamientos complementarios a los hospitales y a los médicos en los estados fronterizos de baja población, comenzando en el año fiscal 2013. Segundo, reduciría los pagos Hospital de Acceso Crítico (HAC) del 101% al 100% de los costos razonables. Tercero, eliminaría la designación de HAC a los hospitales que estén ubicados a menos de 10 millas del hospital más cercano.

Los exámenes de resonancia magnética y de tomografías requerirán la aprobación previa de los burócratas del Medicare, en especial de los expertos en tácticas dilatorias; la esperanza de Obama es que muchos pacientes ancianos morirán sin que se les diagnostique nada, antes de que llegue la llamada de aprobación para su examen.

Sin embargo, todavía hay quienes defienden a Obama. ¿Qué tipo de personas deben ser?