Ministro alemán rompe filas y dice que Grecia debe abandonar el euro

28 de febrero de 2012

28 de febrero de 2012 — Se desató la tormenta en Alemania cuando el ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, declaró en una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel, que Grecia estaría mejor si se salía del euro. "Yo no estoy diciendo que hay que sacar a Grecia sino que hay que crear los incentivos a los cuales no pueda decir 'no' ". El ministro le explicó a la revista que Grecia tenía más posibilidades de resolver la crisis de su deuda y restablecer su salud financiera si estaba fuera de la Unión Monetaria Europea (UME).

Los comentarios de Friedrich se produjeron en un momento particularmente sensible, cuando se están reuniendo en la Ciudad de México los ministros de finanzas de los países del "Grupo de los 20" (G-20). El tema número uno en el programa de esa reunión eran los esfuerzos del gobierno alemán para hacer que los países del G-20 aceptaran incrementar sus contribuciones al FMI, para aumentar los fondos disponibles por el FMI para el rescate de otros países europeos, entre ellos Italia y España. De hecho, la reunión ya había estallado cuando el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Tim Geithner, les dijo sin rodeos a los alemanes que Europa tenía que comenzar por arreglárselas por sí misma antes de poder esperar recibir la infusión de fondos de países importantes fuera de Europa.

"Lo que no queremos ver es que el FMI sea el sustituto —y en realidad no puede sustituir— a una respuesta europea más fuertes" le dijo Geither a los ahí reunidos. Geithner fue secundado por el ministro de Hacienda Británico, George Osborne, quien dijo: "Lo que ha quedado claro en esta reunión es que realmente se necesita que la zona del euro destine recursos adicionales para su cortafuegos antes de que otros países en el mundo pudieran siquiera contemplar recursos adicionales para el FMI. Hasta que veamos el color de su dinero, yo no creo que vayamos a ver dinero del resto del mundo". El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schauble le respondió a Geithner y a Osborne horas después, alegando que los 130 mil millones del segundo rescate para Grecia, negociado la semana pasada, era prueba de que "Europa ha hecho lo que tenía que hacer".

Entre las demandas que Osborne, Geithner y otros pusieron sobre el tapete está que los dos fondos de rescate europeos, el EFSF y el ESM se fusionen y se amplíen. Eso significa una contribución más significativa de Alemania y ahí es donde se caldeó el conflicto con Schaeuble.

Hasta el momento en lo que están es que no habrá más contribuciones al FMI y el FMI no dará nuevos financiamientos a la zona del euro. La situación se revisará en abril en la reunión anual de primavera del FMI. Todo lo que está programado entre ahora y entonces es una discusión sobre la parte que le corresponde al FMI en el segundo préstamo de rescate a Grecia, que se espera suceda el 13 de marzo. Hasta ahora, el FMI ha puesto una tercera parte de los fondos de rescate en el primer préstamo a Grecia y los otros rescates europeos, pero no hay certeza de que el FMI haga lo mismo con el segundo préstamo a Grecia. Paul Nogueira Batista, quien representa a Brasil y a otros países en la junta directiva del FMI, insinuó que el Fondo podría reducir sus contribuciones. "El Fondo tiene que jugar ahora un papel básicamente catalítico porque ya está sobre expuesto en Grecia y Grecia es extremadamente problemática". De nuevo, Geithner terció en esto para ponerle más exigencias a Alemania. La agencia noticiosa financiera Bloomberg lo cita hoy advirtiendo que Europa "tiene más trabajo por hacer" y que "hasta que veamos esto, creo que va a ser improbable que vayamos a ver a los principales accionistas del FMI listos para que el FMI tenga una respuesta más grande".

Así que se desconoce cual es el compromiso cabal del FMI con el segundo rescate de Grecia y el tiempo vuela hacia el 20 de marzo, cuando Grecia enfrenta otro incumplimiento. Como todo mundo sabe, la prueba real va a ser España e Italia. Un rescate a cualquiera de los dos países —o a ambos— va a ser la quiebra y hará estallar todo el sistema financiero trasatlántico.